El Grupo de Perth sostiene que nadie ha demostrado la existencia del virus VIH, y que el sida se debe a la oxidación.

martes, 20 de abril de 2010

Principales afirmaciones científicas del Grupo de Perth


Se pueden leer aquí:


theperthgroup.com/whatargued.html


Los expertos VIH-sida no han probado:

    La existencia de un retrovirus VIH adquirido de modo exógeno (externo)
    Que los tests de anticuerpos de "VIH" indiquen una infección de "VIH"
    La teoría del VIH respecto al sida, es decir, que el "VIH" provoque inmunodeficiencia (destrucción de linfocitos CD4) o que dicha inmunodeficiencia lleve al desarrollo del síndrome clínico (sida)
    Que el genoma del VIH (ARN o ADN) tenga su origen en una partícula retroviral infecciosa adquirida externamente
    Que el VIH-sida sea infeccioso, bien por sangre, por productos sanguíneos o por via sexual
    La transmisión de un retrovirus VIH de madre a hijo

El Grupo de Perth afirma que:

    El sida y todos los fenómenos considerados propios del "VIH" se deben a cambios en el estado "redox" (reducción-oxidación) celular, causados por la naturaleza oxidativa de las sustancias y las exposiciones comunes a todos los grupos de riesgo del sida; o bien se deben a las condiciones de las células utilizadas en los "cultivos" y el supuesto "aislamiento" del "VIH"
    El sida no se extenderá más allá de los grupos de riesgo iniciales
    Si cesa la exposición a oxidantes y/o el uso de antioxidantes, entonces la salud de los pacientes de sida mejora
    Es imposible que los hemofílicos adquieran el VIH con los preparados factor VIII


¿Cree realmente el Grupo de Perth que el VIH no existe?

theperthgroup.com/FAQ/question2.html

El Grupo de Perth no tiene creencias y nunca ha proclamado que el VIH no existe (ni que el sida no exista, aunque nosotros y nuestros colegas somos con frecuencia considerados como "negacionistas del sida").

Lo que hemos argumentado en numerosas ocasiones en nuestras publicaciones y presentaciones es que no existe ninguna prueba de que un retrovirus llamado VIH exista. Ni en tubos de ensayo, ni en pacientes con sida, ni en nadie diagnosticado como "VIH positivo".

Admitimos sin ningún problema que nuestra afirmación pudiese ser errónea, pero hasta la fecha ningún experto del VIH nos ha dado ningún argumento que nos haya convencido.

En la ciencia, es norma general que los que proponen nuevas teorías proporcionen las pruebas. De este modo, es responsabilidad de los científicos del VIH probar que el VIH existe. Un científico no puede emplear el "argumento de los marcianos", es decir, que los marcianos existen porque no hay ninguna prueba que diga lo contrario.

Nuestra visión ha sido desde siempre que los fenómenos de laboratorio documentados por Montagnier y Gallo en Science en 1983-84 (que aún son los documentos mejores respecto a este asunto) no son específicos de los retrovirus y no constituyen prueba de aislamiento de ningún retrovirus.


¿Cómo van a estar equivocados el 99,99% de los científicos?

theperthgroup.com/FAQ/question1.html

Esta contundente afirmación tiene, a su vez, una contundente respuesta, que es: ¿por qué no?

La historia de la ciencia está llena de ejemplos en donde la mayoría de los científicos estaban equivocados, y especialmente en la medicina. No hay más que ver la oposición que tuvieron William Harvey (circulación de la sangre), Ignaz Semmelweiss (antisepsis antes del descubrimiento de las bacterias), Louis Pasteur (fermentación frente a la generación espontánea), James Lind y Gilbert Blane (escorbuto como enfermedad de carencia), Joseph Goldberger (pelagra como enfermedad no infecciosa).

Sin embargo, de un análisis más detallado de esta cuestión se deduce que hay "trampa". Solamente una minoría de los científicos del mundo trabajan en el "VIH" o en el sida, y de éstos, la mayoría están centrados en especialidades donde ciertas cuestiones de relevancia se aceptan como acto de fe.

Por ejemplo, los científicos que trabajan en el genoma del "VIH" no se preguntan por el origen de las moléculas de ADN que investigan. Igual que los técnicos de laboratorio que desarrollan los tests de anticuerpos nunca se preguntan por el origen de las proteínas de sus tests. Y por supuesto, ninguno pone en duda la existencia del VIH.

La mismas reglas de fe son seguidas por la gran mayoría de médicos, así como gestores de la salud, los políticos, y los pacientes y sus familias. Esto no pretende ser una crítica, ya que nadie tiene el suficiente tiempo para examinar cada aspecto de cada enfermedad que afecta a todo ser humano.

De este modo, cuando se hace la pregunta: "¿cuál es la prueba de que el VIH cause el sida?", en realidad solamente habría un número relativamente pequeño de científicos que estarían reconocidos por todos los demás como capacitados para explicar y defender la teoría del VIH. De hecho, el número de dichos científicos no sería mucho mayor que el de aquellos que defienden que no hay ningúna prueba de que el VIH cause el sida.


Inconsistencias de la Teoría Viral (VIH) del sida

theperthgroup.com/CONTINUUM/lookingback.html
(The whole-purpose of a scientific theory is ...)

El objetivo de una teoría científica es explicar un mecanismo derivado de las observaciones, y hacer predicciones. Si una teoría no puede explicar las observaciones para las que fue concebida, debería ser abandonada. Para el sida hay varias teorías, siendo el problema que la teoría viral o del "VIH" ha sido aceptada acríticamente desde 1984. Sin embargo, de todas las teorías, la del virus VIH es la menos probable.

La teoría del "VIH" propone la disminución de un tipo de células específicas, los linfocitos CD4. Se aceptó que ningún agente infeccioso podría ser la causa directa de las muchas enfermedades observadas en los pacientes de sida. Por tanto, se propuso que la marca distintiva de la "infección de VIH" era la destrucción de células CD4 por el "VIH", que inevitablemente llevaría a la aparición de enfermedades oportunistas. Sin embargo, esta proposición era difícil de comprender, puesto que en el tiempo en que se anunció la teoría del VIH y el sida:

a) no habia evidencia alguna de que los retrovirus matasen a las células, al contrario

b) los pacientes que pertenecían a los grupos de riesgo del sida estaban expuestos a muchos factores que eran inmunosupresores

c) existían muchos factores, como las infecciones o simplemente la exposición al sol o la radiación de solariums que llevaba a la disminución de células CD4, algunas de las cuales eran de larga duración, y los pacientes no desarrollaban enfermedades oportunistas; además una proporción significativa de pacientes de sida, con enfermedades oportunistas tenían números normales de células CD4

De este modo, la proposición de que el sida y las enfermedades oportunistas son el resultado de la disminución de las células CD4 y que dicha disminución en pacientes de los grupos de riesgo del sida era causada por la "infección por VIH" era totalmente inconsistente con los datos disponibles, incluso antes de que se adoptase la teoría viral.