viernes, 17 de mayo de 2019


El virus VIH probablemente no existe.



Los científicos australianos llamados Grupo de Perth llevan afirmando, desde que supuestamente se descubrió el virus VIH, que NO se han cumplido todas las condiciones necesarias.


Propósito de este blog (por favor haz clic primero aquí)



El virus VIH probablemente no existe, introducción


Información técnica


Debate VIH-sida   entre científicos oficialistas y disidentes, entre ellos el Grupo de Perth.


¿Existen fotos de virus VIH?



¿Puede haber más errores, además de que no exista el VIH?


Dónde encontrar las referencias bibliográficas


sábado, 12 de marzo de 2016

Dónde encontrar las referencias bibliograficas


Puedes encontrar muchas de las referencias en la siguiente web (introducir el título de la referencia en la caja de búsqueda):

sci-hub.st


Nota: si la dirección ya no fuese válida ir a Wikipedia y consultar la dirección nueva:

en.wikipedia.org/wiki/Sci-Hub
(a la derecha, donde pone "website")



También aquí:

tandfonline.com


viernes, 11 de marzo de 2016

Reglas para demostrar la existencia del VIH (2ª parte)


Revista Continuum

La antigua revista disidente Continuum escribió en 1996 las siguientes condiciones necesarias para demostrar la existencia de un nuevo retrovirus:

virusmyth.com/aids/award.htm


1. Cultivo del tejido supuestamente infectado.

2. Purificación de los especímenes mediante ultracentrifugación en gradiente de densidad.

3. Micrografías electrónicas de partículas que muestren las dimensiones (100-120 nm) y las características morfológicas de las partículas retrovirales a la densidad de sacarosa de 1,16 g/ml, y que no contengan nada más, ni siquiera partículas de otras dimensiones o morfologías.

4. Prueba de que las partículas contienen transcriptasa inversa.

5. Análisis de las proteínas de las partículas y el ARN, y prueba de que son únicos.

6. Prueba de que los pasos 1 a 5 son solamente una propiedad de los tejidos supuestamente infectados, no pudiéndose inducir en cultivos de control. Estos son cultivos idénticos, es decir, tejidos obtenidos de individuos enfermos y cultivados en condiciones idénticas, diferenciándose únicamente en que no están supuestamente infectados con un retrovirus.

7. Prueba de que las partículas son infecciosas, es decir, cuando se introducen partículas puras en un cultivo o animal no infectado se obtiene una partícula idéntica, mostrada mediante los pasos 1 a 5.


Conferencia Mundial del Sida

En este enlace (To claim isolation of HIV ...), de 1998, el propio Grupo de Perth escribió también unas condiciones necesarias para demostrar la existencia del VIH. Se ponen a continuación:

1. Los fluidos libres de células del cultivo contienen partículas que tienen las características morfológicas de los retrovirus, es decir, un diámetro de 100 a 120 nm, núcleos internos condensados y superficies salpicadas de protuberancias

2. Cuando se hacen bandas de estos fluidos mediante gradientes de sacarosa, las partículas se concentran a la densidad de 1,16 g/ml.

3. A esa densidad solamente hay partículas con aspecto retroviral.

4. Al caracterizar las proteínas y los ácidos nucléicos de la partícula, las partículas deberían contener solamente ARN, y no ADN, así como una enzima, la transcriptasa inversa, que copia ARN a ADN.

5. Probar que las partículas son realmente infecciosas. Cuando las partículas se introducen en cultivos secundarios:

(a) las partículas son absorbidas por las células
(b) el ARN completo se transcribe de forma inversa en ADNc
(c) el ADNc completo se inserta en el ADN celular
(d) el ADN se transcribe en ARN, el cual se traduce en proteínas

6. Las células en los cultivos secundarios liberan partículas en el medio de cultivo.

7. Las partículas en los cultivos secundarios tienen exactamente las mismas características que las partículas originales, es decir, deben tener morfología idéntica, concentrarse a 1,16 g/ml, y contener el mismo ARN y las mismas proteínas.


Respuesta a Peter Duesberg

En las condiciones anteriores falta por especificar el control. No obstante, en otro documento previo del Grupo de Perth, de 1996, AQUÍ, se especifican esas condiciones y se habla luego del control con detalle:


6.1 Datos mínimos requeridos para probar la existencia del ADN del VIH

Si el "ADN del VIH" es el genoma de una partícula retroviral singular, entonces el requisito más básico es la prueba de la existencia de una entidad molecular singular "ADN del VIH", es decir, fragmentos singulares de ADN identicos, tanto en composición como en longitud, en todos los individuos infectados. La afirmación de que un tramo de ARN (ADNc) es una entidad molecular singular que constituye el genoma de un retrovirus singular puede aceptarse sí, y solamente sí, se demuestra que el ARN pertenece a una partícula con las características morfológicas, físicas y de replicación de una partícula retroviral. La prueba de estas propiedades solamente se pueden obtener mediante la purificación de las partículas supuestamente virales, es decir, obteniendo las mismas separadas de todo lo demás, extrayendo los ácidos nucléicos, y demostrando que tales partículas son idénticas (sus constituyentes, incluyendo sus ácidos nucléicos, son idénticos) e infecciosas. Los procedimientos correctos, que ya han sido utilizados durante más de medio siglo para tener esta prueba, requieren la demostración de que:

1. En cultivos (cocultivos) de células "infectados" hay partículas con un diámetro de 100 a 120 nm, que contienen "cuerpos interiores condensados (núcleos)" y superficies "salpicadas de protuberancias (puntas, botones)" (82);
2. En gradientes de densidad de sacarosa las partículas se concentran a una densidad de 1,16 g/ml;
3. En la densidad de 1,16 g/ml no hay nada más que partículas con las características morfológicas de las partículas retrovirales;
4. Las partículas contienen solamente ARN, y no ADN, y el ARN tiene de modo consistente la misma longitud (número de bases) y composición, no importa el número de veces que se repita el experimento;
5. Cuando las partículas se introducen en cultivos secundarios, pero teniendo en cuenta la advertencia crítica discutida después:
(a) las partículas son absorbidas por las células;
(b) el ARN completo se transcribe de forma inversa en ADNc;
(c) el ADNc completo se inserta en el ADN celular;
(d) el ADN se transcribe en ARN, el cual se traduce en proteínas;
6. Como resultado de 5 las células en los cultivos secundarios liberan partículas en el medio de cultivo;
7. Las partículas liberadas en los cultivos secundarios tienen exactamente las mismas características que las partículas originales, es decir, deben tener morfología idéntica, concentrarse a 1,16 g/ml, y contener el mismo ARN y las mismas proteínas.

La advertencia es que mientras que la introducción de la mayoría de partículas infecciosas en los cultivos de células, y la posterior liberación de partículas es la prueba de que tales partículas son realmente infecciosas, esto no es suficiente para el caso de los retrovirus. El fundamento de esta excepción es el hecho de que "una de las características más notables que distingue a los retrovirus de todos los demás virus animales es la presencia en los cromosomas de células no infectadas normales, de genomas con parte de los virus infecciosos (83). De hecho, una célula puede contener el genoma de muchos retrovirus. Ya en 1976 los retrovirólogos reconocieron que "el fracaso en aislar virus endógenos procedentes de ciertas especies podría reflejar las limitaciones de las técnicas de cocultivación in vitro" (84). En otras palabras, el encontrar un retrovirus en los cultivos-cocultivos "infectados" primario y secundario no es una prueba de que las células se hayan infectado con un retrovirus exógeno.

Un modo que sugeriría, pero no probaría, que las células adquieren el virus desde el exterior (retrovirus adquirido de modo exógeno, retrovirus infeccioso), y no han ensamblado un retrovirus a partir de información ya existente en las células normales (retrovirus endógeno), es realizar experimentos que utilicen controles, es decir, llevar a cabo cultivos-cocultivos de control en paralelo con los cultivos-cocultivos de test. La única diferencia entre el cultivo de test y de control debería ser la introducción de partículas en los cultivos de test. Es decir, aparte de la introducción de partículas, en todos los demás aspectos los cultivos de control deben ser tratados idénticamente. Por ejemplo:

(a) debido a que la detección de RT y secuencias genéticas retrovirales, y la liberación de partículas retrovirales, depende del estado metabólico de las células, el estado fisiológico de las células utilizadas en los cultivos de control debería ser lo más cercano posible al de los de pacientes de sida;
(b) puesto que el mero hecho de la cocultivación, por sí misma, puede llevar a la liberación de partículas retrovirales endógenas, si las células de test se cocultivaron, también se deberían cocultivar las células utilizadas en experimentos de control (85);
(c) los fragmentos, incluso procedentes de células normales no estimuladas, cuando se añaden a los cultivos podrían aumentar la expresión retroviral endógena (86). Debido a esto, cuando las células se cultivan con "VIH" (sobrenadante o material que se concentra a 1,16 g/ml), los controles deben cultivarse con material similar a partir de cultivos de células procedentes de individuos enfermos con enfermedades similares al sida, es decir, emparejando individuos que están inmunosuprimidos;
(d) la aparición de retrovirus endógeno se puede acelerar y el rendimiento aumentado un millón de veces mediante la estimulación de los cultivos con mitógenos (87), mutágenos, carcinógenos y radiación (88, 89). Si los cultivos de test están expuestos a, o emplean tales agentes, también deberían los controles;
(e) puesto que los pacientes de sida y aquellos en riesgo de desarrollar el síndrome están expuestos a fuertes agentes oxidantes (79, 90), las células de control deberían también proceder de tales pacientes;
(g) para evitar el sesgo del observador y en los mejores intereses de la ciencia, se debería realizar examen a ciegas de los cultivos-cocultivos de test y control.

79. Papadopulos-Eleopulos E. Reappraisal of AIDS: Is the oxidation caused by the risk factors the primary cause? Med Hypotheses 1988;25:151-162.
82. Gelderblom HR, ™zel M, Hausmann EHS, et al. Fine Structure of Human Immunodeficiency Virus (HIV), Immunolocalization of Structural Proteins and Virus-Cell Relation. Micron Microscopica 1988;19:41-60.
83. Weiss R, Teich N, Varmus H, et al. RNA Tumor Viruses. Cold Spring Harbor, New York: Cold Spring Harbor Laboratory, 1982.
84. Todaro GJ, Benveniste RE, Sherr CJ. Interspecies Transfer of RNA Tumour Virus Genes: Implications for the search for "Human" Type C Viruses. In: Baltimore D, Huang AS, Fox CS, eds. Animal Virology. New York: Academic Press Inc., 1976: 369-384.
85. Hirsch MS, Phillips SM, Solnik C. Activation of Leukemia Viruses by Graft-Versus-Host and Mixed Lymphocyte Reactions In Vitro. Proc Natl Acad Sci U S A 1972;69:1069-1072.
86. Toyoshima K, Vogt PK. Enhancement and Inhibition of Avian Sarcoma Viruses by Polycations and Polyanions. Virol 1969;38:414-426.
87. Aaronson SA, Todaro GJ, Scholnick EM. Induction of murine C-type viruses from clonal lines of virus-free BALB/3T3 cells. Science 1971;174:157-159.
88. Minassian A, Merges M, Garrity R, et al. Induction of a SMRV-like retrovirus from a human T-cell line after treatment with the mutagen ethyl-methyl-sulfonate. J Acquir Immun Defic Syndr 1993;6(No 6):738.
89. Papadopulos-Eleopulos E, Turner VF, Papdimitriou JM. Is a Positive Western Blot Proof of HIV Infection? Bio/Technology 1993;11(June):696-707.
90. Turner VF. Reducing agents and AIDS--Why are we waiting? Med J Aust 1990;153:502.


Presidential AIDS Advisory Panel de Sudáfrica

Finalmente, el Grupo de Perth escribió en el año 2000 unas condiciones necesarias para demostrar que el VIH causa el sida. Se pueden descargar (formato Word) aquí (y se muestran abajo). A continuación se traducen las condiciones 1 a 5, que hacen referencia a la existencia del VIH:


1. Purificación de partículas de cultivos que contienen tejidos de pacientes de sida. Las partículas deben separarse de todo lo demás, es decir, deben ser puras y tener todas las características morfológicas de los retrovirus.

2. Todas las partículas son similares, es decir, tienen la misma morfología y componentes.

3. Las partículas contienen ARN, y no ADN. Debido a que diferencias genéticas pequeñas llevan a diferencias fenotípicas significativas (la diferencia entre el ser humano y el chimpancé es menos del 2%), el ARN de las partículas aisladas de distintos pacientes de sida no deberían variar más que los ARN's de otros virus de ARN.

4. Las partículas son infecciosas.

5. No se pueden aislar partículas similares en cultivos bajo las mismas condiciones y que contienen tejido de pacientes sin sida, pero que sin embargo están enfermos. Por ejemplo, individuos con enfermedades autoinmunes o individuos tratados con agentes quimioterapéuticos.






martes, 1 de marzo de 2016

Una crítica de los datos de Montagnier respecto a la hipótesis VIH-sida



theperthgroup.com/SCIPAPERS/MHMONT.pdf


Una crítica de los datos de Montagnier respecto a la hipótesis VIH-sida


Medical Hypotheses

Eleni Papadopulos-Eleopulosa, Valendar F Turnerb, John Papadimitriouc, Barry Pagea, David Causera, Helman Alfonsod, Sam Mhlongoe, Todd Millerf, Andrew Maniotisg, Christian Fialah


a Department of Medical Physics, Royal Perth Hospital, Wellington St. Perth, WA 6001, Australia
b West Australian Department of Health, Royal St. East Perth, WA 6004, Australia
c University of Western Australia , Crawley, WA 6009, Australia
d School of Public Health, Curtin University of Technology, Bentley, WA 6102, Australia
e Department of Family Medicine & Primary Health Care, Medical University of Southern Africa, MEDUNSA 0204, Pretoria , South Africa
f Department of Medicine, Division of Cardiology, University of Miami School of Medicine, 1600 N.W . 10th Ave., Miami , FL 331 36, USA
g Department of Pathology, Anatomy and Cell Biology, and Bioengineering, 1819 West Polk Street, University of Illinois at Chicago , Chicago, IL 60612, USA
h Gynmed Ambulatorium, Mariahilferguertel 37, 1150 Vienna, Austria

Received 19 February 2004; accepted 16 March 2004


Resumen. En 1983 Luc Montagnier y sus colegas afirmaron haber descubierto un retrovirus nuevo actualmente conocido como virus de inmunodeficiencia humana (VIH). Para 1984 el VIH fue casi universalmente aceptado como la causa del sida. Sin embargo, 20 años después, el VIH no puede explicar los fenómenos para los que se propuso la hipótesis retroviral, concretamente, el sarcoma de Kaposi, así como la disminución de linfocitos T4 y por consiguiente las infecciones oportunistas en pacientes de sida que se asumieron como los resultados directos de esta disminución. Otros agentes distintos al VIH, a los que están expuestos los pacientes pertenecientes a los grupos de riesgo del sida, causan la disminución de las células T4. Tampoco se han cumplido las principales predicciones de la hipótesis del VIH. La seropositividad al VIH en los países desarrollados sigue todavía restringida a los grupos de alto riesgo iniciales, no existe una vacuna del VIH, y no se ha desarrollado un modelo animal con éxito. En este documento, analizamos críticamente los datos aportados en 1983 para probar la existencia del VIH. Los fenómenos que Montagnier y sus colegas consideran como prueba de la existencia del VIH son la detección de actividad de transcriptasa inversa; la presencia de partículas de aspecto retroviral en el cultivo; la reactividad inmunológica entre proteínas del sobrenadante del cultivo, que en gradientes de densidad de sacarosa se concentran a densidad de 1,16 g/ml ("virus purificado"), y los anticuerpos en el suero de un paciente (BRU). La actividad de transcriptasa inversa se puede encontrar en otros virus distintos de los retrovirus y en todas las células normales. La transcripción inversa puede producirse no solamente mediante la enzima transcriptasa inversa, sino también por ADN polimerasas celulares normales. Las partículas con aspecto retroviral son ubicuas en cultivos no infectados con retrovirus, especialmente en las condiciones utilizadas por Montagnier et al. De la reacción entre las proteínas del "virus purificado" y los anticuerpos del suero del paciente Montagnier concluyó que las proteínas eran proteínas del VIH y los anticuerpos eran anticuerpos del VIH. Puesto que todos los anticuerpos son poliespecíficos, de tal reacción no se puede determinar el origen de ni siquiera un reactivo, menos aún de ambos. Incluso si esto fuese posible, puesto que el "virus purificado" de Montagnier no contenía partículas con la "morfología típica de los retrovirus", las proteínas no pueden ser retrovirales. Concluimos que estos fenómenos no son específicos a los retrovirus, y por tanto no pueden considerarse como prueba de la existencia de un retrovirus singular VIH.


Al comienzo de la era del sida, un pequeño número de investigadores hipotetizaron que la causa del sincrome podría ser un retrovirus. En un comentario reciente, Luc Montagnier y Robert Gallo afirmaron que el primero y sus colegas obtuvieron un "aislamiento claro" a principios de 1983 (1). En 1984, este "aislamiento", que más tarde fue conocido como virus de inmunodeficiencia adquirida (VIH), se acepto como el agente causante del sida. También se acepta que el VIH es un retrovirus, es decir, un virus que tiene una enzima, la transcriptasa inversa (RT). El propósito completo de una hipótesis es explicar las observaciones y realizar predicciones. La hipótesis del VIH se propuso para explicar tres observaciones: la alta frecuencia de una malignidad, el sarcoma de Kaposi (KS), unas pocas infecciones oportunistas (OI), y la disminución de un tipo de células específico, los linfocitos T4, que se cuentan mediante la unión de anticuerpos. Puesto que ningún otro agente infeccioso causa tal número diverso de enfermedades, se hipotetizó que el VIH causaba el síndrome de modo indirecto. Es decir, el VIH mata a las células T4, y la disminución de las células T4 (deficiencia inmune) lleva a la aparición de las enfermedades que constituyen el síndrome clínico. La disminución de las células T4 se consideró como el "sello distintivo" de la infección por VIH y el sida (2, 3).

Sin embargo, respecto a los pacientes con hemofilia, tan pronto como en 1985 algunos de los investigadores británicos más conocidos, incluyendo a Robin Weiss, concluyeron: "Normalmente se supone que la reducción en el número de células T ayudantes [células T4] es el resultado de que el virus HTLV-III [VIH] está siendo trópico en las células T ayudantes. Nuestro hallazgo en este estudio de que los números de células T ayudantes y la relación ayudante-supresor no cambiaban tras la infección apoya nuestra conclusión previa de que los subconjuntos de linfocitos T anormales son el resultado de la infusión intravenosa de concentrados de factor VIII de por sí, no de la infección con HTLV-III" (4). Un año después investigadores del CDC escribieron: "Los hemofílicos con anormalidades inmunológicas podrían no estar necesariamente infectados con HTLV-III/LAV, ya que el concentrado de factor en sí mismo podría ser inmunosupresor, incluso cuando se produce a partir de una población de donantes que no tiene riesgo de sida" (5).

Los hombres homosexuales están expuestos a muchos agentes inmunosupresores (6-8), incluyendo el semen y las drogas. El semen es inmunosupresor, induce muerte celular programada, y es mitogénico y carcinogénico (9-15).

Los estudios realizados en usuarios de drogas muestran que la disminución de las células T4 precede a un test de anticuerpos positivo ("infección por VIH"), y no viceversa, es decir, el efecto precede a la causa. En un estudio en usuarios de drogas "El riesgo relativo de seroconversión entre individuos con una o más cuentas de CD4 < 500 células/ul comparado con sujetos VIH negativo con todas las cuentas > 500 células/ul fue de 4,53" (16). En otro estudio un "bajo número de células T4 fue el factor de riesgo más alto de la infección por VIH" (17).

El que el supuesto efecto, la inmunosupresión, precede a la causa, es decir la infección por VIH, fue reconocido por Montagnier ya en 1985: Este síndrome [KS y OI] sucede en una minoría de las personas infectadas, que generalmente tienen en común un pasado de estimulación antigénica y de depresión inmune anterior a la infección por LAV [VIH] (18). Lo más importante, aunque no se han escatimado esfuerzos, hasta la fecha nadie ha probado que el VIH mate a las células T4, ni directa ni indirectamente, o que disminuya sus números de cualquier otro modo, como la "regulación a la baja" del receptor CD4 (19). Puesto que, según la hipótesis del VIH del sida, las OI son el resultado directo de que el VIH mate a las células T4, y puesto que tal prueba no existe, la hipótesis del VIH no puede explicar la disminución de las células T4 ni las OI's.

En la actualidad se acepta que el VIH no juega ningún papel, ni directo ni indirecto, en la causalidad del KS (20, 21).

La teoría del VIH predijo que el VIH se transmitía sexualmente, y que por tanto el sida se expandiría en toda la población heterosexual. Esto no ha ocurrido. De hecho, los datos de los estudios más grandes, de mayor duración, mejor diseñados y ejecutados disponibles, realizados en los Estados Unidos y África, muestran que el VIH no se transmite heterosexualmente (22-25).

La predición de los partidarios de la hipótesis del VIH de que estaría desarrollada una vacuna para 1986 tampoco se ha cumplido (26). En 1984 Montagnier dijo que el único modo para probar que el VIH es la causa del sida es tener un modelo animal (27). Aunque no se han escatimado esfuerzos, ningún modelo de un retrovirus causando el sida está por venir.

Puesto que tras 20 años la hipótesis del VIH no puede explicar los tres fenómenos para los que fue propuesta, y sus principales predicciones no se han cumplido, debería ser abandonada o al menos reconsiderada. Bajo nuestro punto de vista la reconsideración debería comenzar con el VIH.

En un artículo de 1983 (28) publicado en Science, Montagnier y sus colegas presentaron tres conjuntos de datos que, según ellos, probaban la existencia de un nuevo retrovirus exógeno humano, actualmente conocido como virus de inmunodeficiencia humana, el VIH. Estos fueron la detección de:

(i) actividad de transcriptasa inversa;
(ii) partículas de aspecto retroviral;
(iii) reactividad inmunológica entre proteínas del sobrenadante del cultivo, que en gradientes de densidad de sacarosa se concentran a densidad de 1,16 g/ml ("virus purificado") y los anticuerpos en el suero de un paciente (BRU).

Se consideró como prueba de aislamiento del virus la detección de actividad de RT (transcripción inversa del cebador-plantilla sintético An.dT15) en el cultivo de células estimulado de BRU. La detección de la misma actividad en un cocultivo de las células de BRU con linfocitos T de un donante sano se consideró como prueba de transmisión del virus. Sin embargo, 10 años antes, Francois Barre-Sinoussi y Jean Claude Chermann (29), el primer y segundo autor del artículo de Science, eran conscientes de que la RT no es específica de los retrovirus y que puede encontrarse incluso en células normales. En los primeros años 1970, Gallo y sus colegas probaron que cultivos de células leucémicas transcriben el cebador-plantilla An.dT15 como lo hace el material que se concentra a 1,16 g/ml procedente de "linfocitos de sangre humana normales estimulados con PHA (pero no dejados de estimular)" (30). En 1975, una conferencia internacional sobre ADN polimerasas eucarióticas definió la ADN polimerasa gamma como la enzima celular que "copia An.dT15 con alta eficiencia, pero no copia ADN bien" (31). Para 1984 Montagnier y sus colegas eran conscientes de que, a finales de los años 1970, había datos que indicaban que "Entre un número de cebadores-plantilla, el (rA)n.(dT)12-18 había sido empleado más frecuentemente, puesto que la RT muestra una alta actividad con este cebador-plantilla. Sin embargo, el problema es que las ADN polimerasas celulares (pol beta y pol gamma) también utilizan eficientemente el mismo cebador-plantilla". (32-33). En 1984, los propios Montagnier y sus colegas mostraron que las ADN polimerasas de "células no infectadas" normales transcriben An.dT15 (33). En la actualidad la no especificidad de la RT es conocida incluso por el público general en reportajes de revistas de mercado de acciones respecto a las acciones de biotecnología (34). Puesto que la RT no es específica a los retrovirus, y puesto que el An.dT15 puede transcribirse mediante otras enzimas celulares (beta y gamma), la transcripción del cebador-plantilla An.dT15 no puede considerarse como prueba de la detección de un retrovirus. Ni tampoco puede considerarse la transcripción en dos cultivos consecutivos como prueba de transmisión y aislamiento de un retrovirus (35).

En el mismo experimento, se cultivaron linfocitos de cordón umbilical estimulados con sobrenadante del cocultivo. Montagnier y sus colegas reportaron que la microscopía electrónica de los "linfocitos de cordón umbilical mostró partículas inmaduras características con una medialuna densa (tipo C) gemando en la membrana de plasma ... Este virus es un virus de tumor de ARN tipo C típico". Sin embargo, en 1984 reportaron que el VIH era un retrovirus tipo D (36), y más tarde afirmaron que el VIH era un lentivirus. Estas diferencias taxonómicas implican que si el VIH fuese un nuevo mamífero descubierto, este podría ser un humano, un gorila o un orangután. Antes de la era del sida se sabía que las partículas de aspecto retroviral son ubicuas (37, 38), estando "en la mayoría, si no todas, las placentas humanas" (39). Puesto que, como Gallo señaló en 1976, no se replican, la mayoría de las partículas con aspecto retroviral no son retrovirus (40). En 1976 George Todaro escribió: "Enfatizar que el fracaso en aislar virus endógenos de ciertas especies podría reflejar las limitaciones de las técnicas de cocultivación in vitro" (41). Las partículas con aspecto retroviral se han visto en muchas líneas de células no infectadas utilizadas para el "aislamiento del VIH", incluyendo linfocitos de sangre de cordón (42). En el único estudio de ME, in vivo o in vitro, en que se utilizaron controles adecuados, y en que se realizó un amplio examen ciego de los controles y el material de test, se encontraron partículas indistinguibles del "VIH" en 18 de 20 (90%) de los alargamientos de ganglio linfático relacionados con el sida, así como en 13 de 15 (87%) de los no relacionados con el sida (43).

En el artículo de Science de 1983, Montagnier y sus colegas escribieron: "El que este nuevo aislamiento era un retrovirus fue indicado de modo adicional por su densidad en un gradiente de sacarosa, que fue de 1,16". Afirmaron que la banda de 1,16 g/ml representaba "virus purificado, etiquetado", pero no publicaron micrografías de electrones que lo probaran, ni siquiera de que las partículas vistas en el cultivo se concentrasen a 1,16 g/ml y estuviesen presentes en forma impura. En una entrevista de 1997 concedida por Montagnier al periodsta frances Djamel Tahi, dijo que no se publicaron micrografías de electrones de la banda de 1,16 g/ml , el virus "purificado", porque incluso tras "un esfuerzo Romano" no pudieron encontrar partículas con "la morfología típica de los retrovirus" (44).

Puesto que:

(a) el hallazgo de partículas de aspecto retroviral, especialmente en cultivos y bajo las condiciones utilizadas por Montagnier y sus colegas no es inusual;

(b) las partículas publicadas en el artículo de 1983:
(i) no tenían las características morfológicas atribuidas actualmente a los lentivirus (VIH), es decir, "diámetro relativamente homogéneo de unos 110 nm, el núcleo denso en forma de cono y los cuerpos laterales", y de hecho se clasificaron como partículas "tipo C";
(ii) no tenían la característica física principal de los retrovirus, es decir, en gradientes de densidad de sacarosa no se concentraban a la densidad de 1,16 g/ml;
(iii) no se probo que fuesen infecciosas (el hallazgo de actividad de RT incluso en un número ilimitado de cultivos no puede considerarse como prueba de infectividad);

(c) Montagnier et al no utilizaron controles y el experimento no fue a ciegas;

es difícil aceptar la afirmación de que las partículas vistas en el estudio de 1983 fuesen un lentivirus humano singular, el VIH (35), o ni siquiera un retrovirus.

Cuando el "virus purificado, etiquetado" se incubó con el suero del paciente, Montagnier y sus colegas encontraron que tres proteínas de la banda de 1,16 g/ml: la p80, la p45 (ahora llamada p41) y la p25 (ahora llamada p24), reaccionaban con anticuerpos presentes en el suero. Concluyeron que la p25 (p24) era una proteína del VIH, y los anticuerpos que reaccionaban con ella los anticuerpos del VIH. Sin embargo:

(i) si se extrae tal conclusión de esa reacción, entonces la p41 y la p80 también deberían ser proteínas del VIH (no proteínas celulares, como dijeron), y los anticuerpos que reaccionaron con ellas también deberían ser anticuerpos del VIH;

(ii) de una reacción anticuerpo-antígeno no es posible determinar el origen de ni siquiera un reactivo, mucho menos de ambos. Por ejemplo, incluso si se hubiese tenido la prueba de que la p24 era una proteína del VIH, puesto que:
(a) los pacientes de sida y aquellos en riesgo tienen una gran cantidad de anticuerpos;
(b) todos los anticuerpos, incluyendo los anticuerpos monoclonales, reaccionan cruzadamente (45);
no es posible afirmar que los anticuerpos del paciente que reaccionaban con la p24 fuesen anticuerpos del VIH.

En la entrevista de 1997 con Djamel Tahi, Montagnier admitió que el único modo de probar que una proteína es viral es purificar el virus: "... el análisis de las proteínas del virus exige la producción en masa y la purificación, es necesario hacer eso". Cuando se preguntó más adelante afirmó: "repito que no purificamos", lo que significa que no pudieron probar que la p24 era una proteína del VIH. Al contrario, el hecho de que en el virus "purificado" no tuviesen partículas con "la morfología típica de los retrovirus. Eran muy distintas", prueba más allá de toda duda razonable que la p24 no es una proteína del VIH.

¿Es posible que en 1983, con las prisas por encontrar la causa del sida, Montagnier y sus colegas juzgaran erróneamente sus datos y concluyesen que probaban la existencia de un nuevo retrovirus (actualmente conocido como VIH o, como Barre Sinoussi lo llama, el "virus del sida" (46)), a la vez que se descartaron explicaciones alternativas?


Referencias

1. Gallo RC, Montagnier L. The discovery of HIV as the cause of AIDS. New Engl J Med 2003;349:2283–5.

2. Shaw MS, Wong-Staal F, Gallo RC. Etiology of AIDS: virology, molecular biology, and evolution of human immunodefi-ciency viruses. In: DeVita VT, Hellman S, Rosenberg SA, editors. AIDS etiology, diagnosis, treatment and preven-tion. second ed. Philadelphia: J.B. Lippincott Company; 1988.

3. Levacher M, Hulstaert F, Tallet S, Ullery S, Pocidalo JJ, Bach BA. The significance of activation markers on CD8 lymphocytes in human immunodeficiency syndrome: stag-ing and prognostic value. Clin Exp Immunol 1992;90:376–82.

4. Ludlam CA, Steel CM, Cheingsong-Popov R, et al. Human T-lymphotropic virus type-III (HTLV-III) infection in seroneg-ative haemophiliacs after transfusion of factor VIII. Lancet 1985;II:233–6.

5. Jason JM, McDougal JS, Dixon G, et al. HTLV-III/LAV antibody and immune status of household contacts and sexual partners of persons with hemophilia. J Am Med Assoc 1986;255:212–5.

6. Detels R, English PA, Giorgi JV, et al. Patterns of CD4 + cell changes after HIV-1 infection indicate the existence of a codeterminant of AIDS. J Acquir Immun Defic Syndr 1988;1:390–5.

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martes, 5 de enero de 2016

Un análisis critico del artículo inicial de Montagnier



theperthgroup.com/Nobel/Montagnier1983Paper.pdf


UN ANÁLISIS CRÍTICO DEL ARTÍCULO INICIAL DE MONTAGNIER DE 1983

“Isolation of a T-lymphotropic retrovirus from a patient at risk for acquired immune deficiency syndrome (AIDS)”. Science 1983; 220:868-71


Eleni Papadopulos-Eleopulos, Nuclear Physicist and Biophysicist, Perth, Western Australia

Valendar F. Turner, Emergency Physician, Perth, Western Australia

John M Papadimitriou, Emeritus Professor of Pathology, Crawley, Western Australia

Barry A. P. Page Physicist, Perth, Western Australia

David Causer Physicist, Perth, Western Australia


October 28th 2008


El primer experimento: datos de Montagnier y su interpretación

Datos

Las células obtenidas a partir de los ganglios linfáticos agrandados de un hombre homosexual (BRU) se cultivaron con PHA, IL-2 y antisuero a interferón alfa humano. En el sobrenadante del cultivo se encontró transcripción inversa del cebador-plantilla sintético An.dT12-18 (actividad de transcriptasa inversa [RT]), utilizando Mg2+ como catión divalente.

Interpretación

Prueba del aislamiento y la producción de un retrovirus.


El segundo experimento: datos de Montagnier y su interpretación

Datos

Se cultivaron linfocitos T de un donante de sangre durante tres días. Entonces la mitad de este cultivo fue cocultivado con linfocitos de los ganglios linfáticos de BRU. Se detectó actividad de transcriptasa inversa (RT) en el cocultivo, pero no en los cultivos que contenían linfocitos T del donante de sangre sano.

Interpretación

Transmisión del virus desde las células de BRU a las células del donante de sangre.


COMENTARIOS

1. Ningún experimento tuvo controles. Un control es una "parte esencial de un experimiento científico válido, diseñado para mostrar que el factor que se somete a test es realmente responsable del efecto observado. Todos los factores en el experimento de control, excepto el que se somete a test, son exactamente iguales que en los experimentos de test, y se llevan a cabo las mismas medidas"
( http://www.tiscali.co.uk/reference/encyclopaedia/hutchinson/m0024903.html ).
El primer experimento de Montagnier debería haber incluido un cultivo que hubiese sometido a test células obtenidas de pacientes con anomalías clínicas y bioquímicas similares a BRU pero sin riesgo de sida. En el segundo experimento el control debería haber consistido en células de individuos enfermos similares cocultivadas con células de donante de sangre sano.

2. Para evitar el sesgo, ambos experimentos (test y control) deben realizarse a ciegas.

3. La principal característica de los virus es que son partículas microscópicas con unas determinadas morfologías. No se reportó ninguna prueba de la existencia de partículas de ninguno de los dos experimentos de Montagnier.

4. Puesto que el cocultivo contenía no solamente linfocitos del donante de sangre sano, sino también linfocitos de los ganglios linfáticos de BRU, la detección de actividad de RT no puede considerarse como prueba de transmisión viral. La actividad podría haberse debido únicamente a las células de BRU.

5. Según el diccionario, "aislamiento" proviene del Latin "insulatis", que significa "hecho a una isla". Aislamiento significa poner aparte o ello solo, o separar una sustancia de una mezcla de todo lo demás en esa mezcla. Por tanto, aislamiento = purificación. La detección de transcripción inversa no es aislamiento de una partícula viral ni de nada. Por ejemplo, cuando un doctor pide una prueba sanguínea en un paciente con dolor de pecho, esta buscando datos acerca de enzimas que se filtren desde las células del músculo del corazón herido al flujo sanguíneo. Si tales enzimas están presentes, nadie llamaría a esto "aislamiento del corazón". La detección de actividad de RT podía considerarse como prueba de la detección de un retrovirus si y solamente si es específica de los retrovirus. No es el caso.

6. Las enzimas que causan transcripción inversa fueron descubiertas en primer lugar en partículas retrovirales en 1970, independientemente por Temin/Mituzani y por Baltimore. Algunos expertos del supuesto virus VIH creen que esta actividad enzimática es específica a los retrovirus e incluso "absolutamente singular del grupo de lentivirus" (1), es decir, única del grupo de retrovirus que Montagnier ahora afirma que pertenece el "VIH". No es el caso.

7. Temin fue uno de los primeros en afirmar y probar que la transcripción inversa no es específica de los retrovirus (2-4). En 1972, en un encuentro que tuvo lugar en el Instituto Pasteur con Jean Claude Chermann como secretario, Barre-Sinoussi y Chermann, el primer y segundo autor del artículo de Montagnier de 1983, fueron plenamente conscientes de que la transcripción inversa no es específica de los retrovirus. "Esta actividad enzimática puede explicarse por la presencia de algunas partículas de virus en estas zonas [bandas de densidad de sacarosa distintas de la de 1,16 g/ml], y puesto que se ha encontrado actividad de polimerasa similar en células normales, podría ser atribuida principalmente a la enzima celular" (5).

8. En 1973 Gallo informó haber encontrado, en células leucémicas, una proteína con propiedades de transcriptasa inversa "estrechamente relacionada con la enzima de retrovirus de primates ... pero debe enfatizarse que este resultado no indica que la enzima se encuentre específicamente solo en células leucémicas ... será importante determinar si esta actividad se encuentra solamente en células neoplásicas o si se presenta de modo general en células que proliferan rapidamente" (6). En el mismo año Gallo confirmó que "Muchos laboratorios posteriormente reportaron la detección de transcriptasa inversa en fragmentos de células normales" (7). Los propios Gallo y sus colegas informaron: "Se obtuvo una actividad de ADN polimerasa ... endógena y totalmente dependiente de ARN [transcriptasa inversa] a partir de linfocitos de sangre leucémica (y mieloblastos) y a partir de linfocitos de sangre humana normal estimulados con PHA (pero no en no estimulados)". Tanto la An.dT15 como la Cn.dT15 son copiadas por material que se concentra a 1,16 g/ml, originado de linfocitos normales no infectados pero mitogénicamente estimulados (7-9). En 1976 Gallo enfatizó que para probar que una enzima que transcribe inversamente es retroviral uno tiene que:

(a) primero purificar las partículas retrovirales

"A. PURIFICACIÓN DE UN VIRUS. Para la detección y el análisis de reacciones enzimáticas asociadas a virus, es esencial utilizar preparaciones de virus libres de contaminantes celulares lo más posible", mediante la concentración en banda con "gradientes de densidad de sacarosa";

(b)"1. La enzima debería estar presente en una fracción determinada, y catalizar una síntesis endógena de ADN ...
2. Es esencial demostrar que, en la síntesis endógena de ADN, el producto de ADN debería al menos ser en parte un híbrido ARN.ADN ... que el producto de ADN debería hibridizar hacia atrás a ARN en la partícula. Todo esto demostrará que la síntesis endógena es dirigida a ARN.
3. La enzima purificada debería mostrar preferencia por (dT)~15.(A)n sobre (dT)~15.(dA)n como cebador-plantilla (con Mg2+ o Mn2+)" (7).

En el mismo artículo Gallo también escribió: "Las transcriptasas inversas de distintos virus tipo C de mamíferos son en general de tamaño 4,5 S, muestran mucha más actividad en la presencia de Mn2+ que con Mg2+ (cuando se utilizan cebadores-plantillas sintéticos), y están relacionadas por propiedades inmunológicas, aunque en general se pueden distinguir una de otra mediante los mismos ensayos" [sic] (7).

9. En 1975 llegó a ser claro que la transcripción inversa puede catalizarse no solamente por trasncriptasas inversas, sino también por ADN polimerasas celulares. De hecho, en 1975 una conferencia internacional sobre ADN polimerasas eucarióticas definió la ADN polimerasa gamma como la enzima celular que "copia An.dT15 con alta eficiencia, pero no copia ADN bien" (10). De este modo, la copia del cebador-plantilla An.dT15 no puede considerarse como sinónimo de la presencia de una transcriptasa inversa, retroviral o celular, y ciertamente no puede considerarse prueba de detección, producción y aislamiento retroviral.

10. En 1984, Rey y Montagnier publicaron un artículo titulado "Characterization of the RNA dependent DNA polymerase of a new human T-lymphotropic retrovirus (lymphadenopathy associated virus)”. Este artículo ha sido analizado en detalle en algunos posts del debate online del BMJ (11) (buscar por "Montagnier’s reverse transcriptase activity"). Aquí es suficiente decir que en el artículo de Rey no se puede encontrar ninguna prueba de la existencia de una transcriptasa inversa retroviral, basándose en los datos enumerados (anteriormente) por Gallo. Por ejemplo, Montagnier afirma que, puesto que su enzima prefiere Mg2+ a Mn2+, era una enzima de un retrovirus de mamífero. Sin embargo según Gallo (escrito antes), "Las transcriptasas inversas de distintos virus tipo C de mamíferos ... muestran mucha más actividad en la presencia de Mn2+ que con Mg2+ (cuando se utilizan cebadores-plantillas sintéticos)". Por otra parte, se sabe desde hace más de 40 años que las ADN polimerasas celulares utilizan Mg2+ como catión bivalente. De hecho Montagnier no cumple sus propias reglas. En julio de 1997 Montagnier fue entrevistado delante de una cámara en el Instituto Pasteur por el periodista frances Djamel Tahi. A Montagnier se le preguntó: "Pero llega un momento en que se debe hacer la caracterización del virus, es decir, ¿de qué proteínas está compuesto?" El contestó "... el análisis de las proteínas del virus exige la producción en masa y la purificación, es necesario hacerlo" (12). Sin embargo, en el artículo de Rey, Montagnier afirma que "esta enzima puede distinguirse de otras actividades de ADN polimerasas celulares y de la desoxinucleotidiltransferasa terminal (TdT) mediante la purificación a partir de linfocitos T infectados con LAV utilizando columna de fosfocelulosa. En otras palabras, aunque Montagnier está de acuerdo en que la caracterización de proteínas virales requiere la purificación de las partículas virales, en 1984 afirmó haber caracterizado la transcriptasa inversa del VIH mediante la purificación de una proteína de cultivos celulares, no de partículas retrovirales. De hecho, en este artículo Montagnier no presentó ninguna prueba de que ni siquiera existiesen partículas retrovirales en sus cultivos de células, menos aún la purificación de partículas. Incluso si se acepta que la proteína que purificó a partir de "linfocitos infectados con LAV" era una transcriptasa inversa, ¿cómo sabía que era una RT del VIH y no una RT celular? (El videocasete de esta entrevista es propiedad de Djamel Tahi [correo dtahi@terraincognita.fr]).

11. Según Varmus, "la transcripción inversa es apenas única de los retrovirus; se reconoce ahora como un fenómeno generalizado de las células eucarióticas" (13). Sin embargo, al responder a la primera pregunta de la entrevista de Tahi, Montagnier dijo que la transcriptasa inversa es "verdaderamente específica de los retrovirus". Pero ocho preguntas más adelante Montagnier admitió que la transcriptasa inversa es solamente una característica de los retrovirus. En una pregunta posterior Montagnier respondió: "repito, si teníamos un pico de RT a la densidad de 1,15; 1,16, hay 999 posibilidades de 1000 de que fuese un retrovirus". Sin embargo, a estas densidades Montagnier solamente tenía restos celulares, y no partículas con la morfología de los retrovirus (ver más adelante). Esto significa que Montagnier tuvo buenas pruebas de que su actividad de RT se debía a una transcriptasa inversa celular o a una ADN polimerasa, no teniendo nada que ver con un retrovirus. La no especificidad de la transcriptasa inversa ha aparecido incluso en la prensa popular. En febrero de 2001 la revista australiana Shares publicó un artículo acerca de la inversión en acciones de biotecnología, que señaló que la transcripción inversa no es específica de los retrovirus. (14).


El tercer experimento: datos de Montagnier y su interpretación

En este experimento se cultivaron linfocitos de cordón umbilical con sobrenadantes libres de células obtenidos del cocultivo de las células de BRU y las del donante de sangre sano. Los datos se pueden dividir en dos: la microscopía electrónica y la purificación.


A. Microscopía electrónica

Se publicó una micrografía electrónica mostrando partículas con aspecto retroviral en gemación y también libres de células. En el texto se puede leer: "La microscopía electrónica de los linfocitos de cordón umbilical infectados mostró partículas inmaduras características con una medialuna densa (tipo C) gemando en la membrana de plasma". En el resumen se puede leer: "Este virus es un virus de tumor de ARN tipo C típico".

Interpretación

El virus aislado de BRU es una partícula de Oncovirus tipo C.


COMENTARIOS

1. La familia Retroviridae se divide en subfamilias conocidas como Oncovirus, Lentivirus y Spumavirus. Los Oncovirus se dividen en tres géneros llamados Oncovirus tipo B, tipo C y tipo D. Los Lentivirus tienen un genero único.

2. Las apariencias morfológicas de las partículas retrovirales no son específicas. Esto fue aceptado en los años 1970 por muchos retrovirólogos ilustres, incluyendo a Temin. En 1976 Robert Gallo escribió "se ha observado frecuentemente en tejidos leucémicos la liberación de partículas de aspecto viral, morfológicamente y bioquímicamente [que transcriben inversamente] parecidas a los virus tipo C, pero aparentemente sin la habilidad de replicarse" (15). Debido a esto, para afirmar que una partícula con aspecto retroviral es un retrovirus se deben realizar algunos pasos, como se enumeraron en el encuentro del Instituto Pasteur de 1972. (5) (16-17). Montagnier nunca ha publicado ninguna prueba de ni siquiera el primer paso, es decir, ME's de dos cultivos consecutivos mostrando partículas con aspecto retroviral con características morfológicas idénticas.

3. Todos los retrovirólogos, incluyendo a Temin, Todaro, Duesberg, Weiss, Gallo y Montagnier, han señalado que las células cultivadas en general, y en particular los cultivos de células estimulados químicamente o células cocultivadas con otras células (los tipos de cultivos prácticamente omnipresentes en la investigación del sida), podrían liberar partículas con aspecto retroviral, incluso aunque no estén infectadas con un retrovirus. Un motivo para este aparentemente extraño e inesperado fenómeno es la presencia en las células de lo que se conoce como retrovirus endógenos (endógeno significa "desde adentro", lo contrario de "exógeno" o "desde afuera"). A diferencia de todos los demás virus, cuya presencia significa adquisición desde fuera, las partículas con aspecto retroviral pueden sugir de novo. Esto es debido a que se dice que los animales, incluyendo a los humanos, nacen con ADN retroviral, que heredan de sus padres. Se estima que alrededor del 10% del genoma humano contiene tales secuencias genéticas retrovirales endógenas. Sin embargo, hasta la fecha no hay pruebas de que estas partículas con aspecto retroviral se transmitan, es decir, sean virus. Gallo está de acuerdo con nosotros. Al responder a una pregunta que se le hizo en un juicio en Australia, Gallo afirmó: "... los retrovirus endógenos no son virus, como su primer testigo [ E.P- Ε] dijo correctamente, son partículas, nunca se han transmitido. Un virus es algo que infecta, que se prueba que va de una persona A a una B. Salvo eso son partículas. Un virus al menos tiene que transmitirse in vitro en el laboratorio, va desde una célula a otra, y eso nunca se ha demostrado para los retrovirus engódenos" (T1298) (18).

4. Las partículas tipo C son ubicuas, y su existencia es principalmente un misterio. En los años 1970 hubo muchos informes de partículas tipo C en pacientes de leucemia humanos, en células embrionarias y en la mayoría de placentas humanas (19).

5. En 1993 Dourmashin et al (20) (21) publicaron datos acerca de partículas con aspecto retroviral libres de células y en gemación en cultivos de linfocitos de cordón umbilical no infectados. Las partículas libres de células tienen un diámetro más pequeño que el atribuido al VIH por la mayoría pero no todos los expertos del VIH.

6. En gradientes de densidad de sacarosa, las partículas de Montagnier no se concentraron a la densidad de 1,16 g/ml, la densidad característica de las partículas retrovirales (ver más adelante).

7. En su artículo inicial, publicado en mayo de 1983, Montagnier dijo que sus partículas eran partículas "tipo C típicas". En su libro Virus (22) (publicado en 2000), Montagnier describió como, el 4 de febrero de 1983, al cortar el ganglio linfático de BRU, él [Charles Dauget, el microscopista electrónico de Montagnier y coautor de su artículo inicial de 1983] encontró partículas con un núcleo muy denso, muy negro en el medio. "Estas imágenes no se correspondían con el HTLV" [página 53] (HTLV-I y HTLV-II son partículas tipo C). Por tanto, dos meses antes de la publicación él sabía que las partículas no eran partículas tipo C, pero sin embargo en su artículo inicial dijo que eran partículas "tipo C típicas". Tanto en su libro Virus como en su carta de Nature Medicine de octubre de 2003 sobre "The historical accuracy of HIV isolation" (23), Montagnier dijo que por junio de 1983 era "claro" para él que el VIH era un Lentivirus. "Un día de junio de 1983, en la cafetería del instituto, discutí nuestros hallazgos y la apariencia morfológica muy específica del virus bajo el microscopio electrónico, con Oswald Edlinger, un virólogo y colega del Pasteur. De nuestra conversación resultó que el LAV se parece mucho al virus de anemia equino infeccioso, que es un lentivirus o 'virus lento' " (página 59). Montagnier despreció los puntos de vista de otros expertos microscopistas electrónicos franceses: "... incluso 'expertos' franceses en microscopía electrónica ponen en duda la naturaleza retroviral del LAV. Supongo que el destino de los pioneros es ¡no ser nunca comprendidos de inmediato! Pero este tipo de ignorancia - ¿simple estupidez o mala fe? - causó retrasos en el desarrollo de los tests de detección, lo cual tendría consecuencias mortales para los hemofílicos y receptores de transfusiones" (página 66).

8. En 1984 el propio Montagnier publicó datos que contradecían su afirmación de que en junio de 1983 era "claro" para él que el LAV era un Lentivirus. En un artículo publicado en Science el 6 de julio (24), Montagnier sostuvo la transmisión de un donante de sangre a un receptor. Los linfocitos de ambos pacientes fueron cultivados y estimulados (incluyendo con PHA). "En el día 2 un cultivo de linfocitos de cada paciente fue cocultivado con células de linfocitos de cordón fetal humano frescas, mediante 5 por ciento de interleucina-2. Se añadieron al cultivo linfocitos de cordon fetal frescos adicionales en los días 10 y 17. Cuatro días después de la ultima adición de linfocitos de cordón fetal, los cultivos se prepararon mediante métodos estándar para microscopía electrónica de sección fina". Los autores afirmaron que "Estas partículas de virus eran indistinguibles de aquellas descritas en la caracterización original del LAV (2, 6), pero eran distintas de la morfología típica del HTLV-I y HTLV-II". La referencia 2 es el artículo de Science de 1983 de Montagnier donde se reportó que el "VIH" era una partícula tipo C "típica", es decir, una partícula con morfología idéntica al HTLV-I y el HTLV-II. Más importante, observando las tres ME's publicadas en este artículo, las partículas no poseen las características morfológicas de ningún retrovirus. Increíblemente, ninguna de las ME's tiene una escala. En un artículo publicado en 1984 (25) (Lancet, 7 de abril), Montagnier describe unos experimentos realizados en julio, agosto y septiembre de 1983 acerca del aislamiento del VIH en dos hermanos con hemofilia B. En la ME publicada se informa de las partículas como partículas de Oncovirus tipo C: "La morfología de estas partículas era similar a la vista en preparaciones de linfocitos T infectados con LAV (5)". La referencia 5 es el artículo de Science de 1983 de Montagnier, donde se reportaron las partículas como "tipo C típicas" (26). También en 1984 Montagnier y sus colegas publicaron otra ME del VIH, esta vez de un cultivo que contenía linfocitos T4 de un donante sano infectado con el VIH aislado de uno de los hermanos con hemofilia. El subtítulo de la ME dice: "Estas partículas son morfológicamente similares a partículas D, como las encontradas en el virus Mason-Pfizer o el virus recientemente aislado a partir del sida de simios" (27). Todo esto significa que un mes después de que sostuviese haber descubierto un nuevo retrovirus en BRU, supo que el VIH era un Lentivirus, aunque no publico ninguna corrección a su artículo de 1983. Además, en 1984 publicó datos que contradecían lo que era "claro" para él en junio de 1983. En otras palabras, si el VIH es realmente un Lentivirus, entonces lo que Montagnier descubrió en 1983 y 1984 no es VIH. En un artículo conjunto de 1988, donde Montagnier y Gallo describen el descubrimiento del VIH por Montagnier en 1983, escribieron: "Las micrografías electrónicas del nuevo virus fueron distintas a las del HTLV-I [partículas tipo C], y se parecían a las de los retrovirus de caballos [Lentivirus]". Sin embargo en 1983 ambos estuvieron de acuerdo en que lo que Montagnier descubrió era un retrovirus "tipo C típico". Esto no es distinto a afirmar que el mismo objeto es un humano, un chimpancé y un gorila.

En ningún sitio de las publicaciones de Montagnier se puede encontrar datos que prueben que el VIH es un lentivirus. De hecho, él admitió que no encontró "homología significativa [parecido] entre el Visna y el LAV". Sin embargo, todavía insiste en que el VIH es un lentivirus (página 57). En lo que se refiere a Gallo, Montagnier escribió: "Science publicó un artículo de su grupo que mostraba parecidos de secuencia entre el HTLV-I, HTLV-II y HTLV-III, y entonces, más curiosamente, entre estos y el prototipo de Lentivirus, el virus de oveja Visna. Los dos conjuntos de hallazgos se probaron como completamente falsos, y nada de estos dos artículos se sostiene por más tiempo. ¡Empezabamos a preguntarnos seriamente si Science no estaba empezando a competir con la Revista de Resultados Irreproducibles!" (página 77).

Según Montagnier: (a) una de las principales características morfológicas de la partícula de VIH es que "tienen forma de pequeñas esferas, cada una con aproximadamente 80 pequeñas proyecciones redondeadas con forma de gancho" (página 88); (b) su principal característica física es que en gradientes de densidad de sacarosa las partículas se concentran a la densidad de 1,16 g/ml. Ninguna de las partículas de las ME's publicadas por Montagnier satisface estas dos condiciones. Por tanto las partículas de Montagnier no pueden ser un retrovirus.

9. Incluso si Montagnier tuviese pruebas de que las partículas en el cultivo de linfocitos de cordon umbilical fuesen virales, su origen podría no haber sido los linfocitos de BRU. Cada diagrama publicado de la partícula de "VIH" muestra que está salpicada con puntas (botones). En su libro Virus, publicado en 2000, Montagnier escribió: "Las partículas de VIH tienen forma de pequeñas esferas, cada una con aproximadamente 80 pequeñas proyecciones redondeadas con forma de gancho", compuestas de la proteína gp120 del "VIH". Según todos los expertos del VIH, incluyendo Montagnier, los ganchos, puntas o botones son absolutamente críticos para la infectividad. Es decir, si una partícula no tiene botones no puede transmitirse, y por tanto no puede ser un virus. No se pueden ver tales botones en las partículas libres de células en el artículo inicial de 1983. De hecho, hasta la fecha, nadie, ni siquiera Gelderblom ha publicado datos que prueben que las partículas de "VIH" libres de células tengan botones. Según Gelderblom y sus colegas, inmediatamente después de ser liberadas de la membrana de la célula, las "partículas de VIH" poseen un promedio de 0,5 botones por partícula, los cuales se pierden rápidamente, pero también señaló que "era posible que pudieran observarse estructuras que se parecen a botones, incluso cuando no estaba presente la gp120 [botones], es decir, falsos positivos" (28). En un artículo publicado en 2003 por investigadores utilizando espectometría de absorción atómica, Kuznetsov y sus colegas contradijeron lo que sostienen prácticamente todos los expertos del VIH. Utilizando el microscopio de fuerza atómica, un tipo de microscopio de sonda de barrido de muy alta resolución inventado en los años 1980, reportaron: "Los grupos de la gp120 no forman puntas en la superficie del VIH, como se describe comúnmente en la literatura. Los grupos apenas son protuberancias. Sugerimos que las puntas, botones, observadas mediante la microscopía electrónica de coloración negativa podrían deberse a la penetración de la mancha de metales pesados entre las proteínas de la envoltura. Ciertamente, el término 'punta' parece haber adoptado una definición más bien imprecisa y posiblemente engañosa, y podría ser mejor que se utilizase con precaución ... Es decir, algunos de los mechones [grupos] de proteínas que observamos podrían representar proteínas celulares" (29). Puesto que los linfocitos de cordón umbilical se cultivaron con "sobrenadante libre de células del cultivo infectado", incluso si el sobrenadante contenía partículas retrovirales, no podían haber sido infecciosas. De modo similar, los dos hermanos con hemofilia no podían haber sido infectados por factor IX contaminado como sostiene Montagnier. De hecho, ningun paciente de hemofilia podía estar infectado por factor VIII o IX contaminado, puesto que estos agentes terapéuticos están fabricados con plasma, que es libre de células. Puesto que el "VIH" en plasma debe ser libre de células, las partículas estarán desprovistas de botones, y por tanto serán no infecciosas (30). En su artículo de Science de 1984, Montagnier afirmó haber infectado las células del donante de sangre sano con el VIH a partir de uno de los hermanos con hemofilia B. Sin embargo, el VIH del paciente con hemofilia se reportó como un tipo C, mientras que el de las células del donante sano "infectado" se reportó como otra especie retroviral, tipo D. Sea cual sea la explicación del "virus" en el cultivo de donante de sangre sano, no puede ser el "virus" del hermano.

10. En 1986, se convocó un subcomité autorizado por el Comité Internacional de la Taxonomía de Virus para "proponer un nombre adecuado de los aislamientos de retrovirus recientemente involucrados como los agentes causales del ¿sida? [FALTA EN EL ORIGINAL].


B. Purificación

Montagnier necesitaba determinar si su virus era HTLV-I, HTLV-II o un nuevo retrovirus. Para hacer eso tenía que comparar la proteína de su "aislamiento" con las de los dos anteriores. Y para hacer eso tenía primero que caracterizar las proteínas de su "aislamiento". Todos los retrovirólogos, incluyendo a Montagnier, están de acuerdo en que el único modo de caracterizar las proteínas virales (y el ARN) es purificar las partículas virales. Es decir, deben obtenerse las partículas virales separadas, aisladas de todo lo demás que no son partículas virales, o como mínimo, de todo lo demás que contiene proteínas (y ARN) (17, 32, 33). Como Gallo señaló en su artículo de 1976 (mencionado antes), el mejor método para purificar partículas retrovirales es el de bandas mediante gradientes de densidad. En gradientes de densidad de sacarosa, los retrovirus se concentran a la densidad de 1,16 g/ml. En la segunda parte de su tercer experimento, Montagnier cogió el sobrenadante del "cultivo de linfocito de cordón umbilical infectado" y lo hizo bandas en un gradiente de densidad de sacarosa. A 1,16 g/ml encontró actividad de RT y afirmó que esta banda era virus "purificado". A las proteínas de la banda de 1,16 g/ml se las hicieron reaccionar con distintos sueros, y fueron "electroforizadas en 12,5 por ciento de gel de bloque de SDS de poliacrilamida. Montagnier halló tres proteínas que reaccionaron con anticuerpos presentes en el suero de BRU: p25, p45 y p80. La p25 no reaccionó con antisuero a la p24 del HTLV-I. Montagnier no hizo comentarios respecto a la p80 o los anticuerpos que reaccionaron con ella. Dijo que la p45 "podría deberse a contaminación del virus con actina celular" (el peso molecular de la actina es 41 kD). Afirmó que la p25 (p24) era una proteína "principal" de su virus. En un artículo posterior, publicado en Science en octubre de 1984, Montagnier escribió: "La banda de 43 kD y la de 84 kD son contaminantes celulares" (34). En otro artículo publicado en 1984 Montagnier escribió: "Los sueros de algunos pacientes de sida se unen con mucha proteína celular. En el ELISA este problema se superó mediante la comparación de la unión del suero al antígeno viral con la unión a un lisado de linfocitos no infectados. Esta unión fue clara en el RIPA [ensayo de inmunoprecipitación de radio], y solamente se consideraron positivos los sueros que precipitaron específicamente la p25 [p24] (35).


COMENTARIOS

1. De los datos de Montagnier surge una pregunta crítica: ¿Sobre qué base podía Montagnier tal vez afirmar que solamente la proteína p24 y los anticuerpos que reaccionaron con ella eran del VIH, pero no ninguna otra proteína o anticuerpo?

2. Al igual que los experimentos primero y segundo, este experimento no se llevó a cabo a ciegas.

3. Incluso si se acepta la detección de actividad de RT en la banda de 1,16 g/ml como prueba de la presencia de un retrovirus, no se puede afirmar que el virus estuviese purificado.

4. ¿Cómo se puede sostener que el virus estaba purificado cuando dos de tres proteínas eran no virales? (34) Si dos eran no virales, ¿por qué no la tercera también?

5. No hay precedente de la existencia de un retrovirus con una proteína.

6. Dada la naturaleza de la reacción anticuerpo-antígeno, incluyendo la reactividad cruzada (36-40), no es posible determinar el origen de un reactivo, mucho menos de los dos, como Montagnier sostiene. Para estar convencido de que todos los "anticuerpos son poliespecíficos, es decir, son capaces de reaccionar con antígenos distintos diversos, tales como las proteínas, los ácidos nucléicos y los haptenos", y de que "son capaces de reaccionar con más que con antígenos propios o no propios, con frecuencia sin similitudes antigénicas aparentes", basta leer las publicaciones científicas de los investigadores, como el Straits Avrameas del Instituto Pasteur (41). Sin embargo, en la entrevista de 1997, Montagnier afirmó "... los anticuerpos son muy específicos. Saben como distinguir una molécula de un millón ... Con los anticuerpos monoclonales se obtiene realmente UNA proteína".

7. Aunque la concentración en gradientes de densidad es el mejor método para la purificación retroviral, mucho antes de la era del sida los retrovirólogos sabían que material distinto a los retrovirus, incluyendo fragmentos celulares, podrían también concentrarse a la misma densidad (42-44). Este es el motivo por el que son obligatorias ME's de la banda de 1,16 g/ml. Sin embargo, aunque Montagnier afirmó que su material concentrado a 1,16 g/ml era virus "purificado", no publico ni siquiera una ME para mostrar que este material contenía partículas de cualquier tipo, viral o no viral, puras o impuras. La no publicación de una ME es incluso más enigmática, dado que en 1972 el principal y el segundo autor del artículo de "aislamiento" de Montagnier afirmaron que el primer paso para sostener una purificación es tener una ME de la banda de 1,16 g/ml mostrando nada más que "partículas sin diferencias aparentes en las apariencias físicas" (5). El motivo de la falta de tal prueba de ME se clarificó en la entrevista de Tahi de 1997, cuando a Montagnier se le preguntó por qué no publicó una ME de su virus "purificado". Respondió que incluso tras un "esfuerzo romano", no pudieron ver ninguna partícula con "la morfología típica de los retrovirus. Eran muy distintas, relativamente distintas". Cuando se le preguntó "¿Por qué no hubo purificación?" contestó: "Repito que no purificamos". Cuando se le preguntó si Gallo consiguió purificar el VIH contestó: "No sé si realmente purificó, no lo creo". La entrevista finalizó con la pregunta: "¿Existen fotos de ME del VIH de la purificación?", a lo que Montagnier contestó: "Sí, por supuesto". Se le preguntó entonces si se habían publicado tales fotos, a lo que respondió: "No podría decirte ... tenemos algunas en alguna parte, pero no tienen interés, ningún interés". En diciembre de 2005, Djamel Tahi entrevistó a Charles Dauget, el microscopista electrónico del Instituto Pasteur y uno de los coautores del artículo de Montagnier de 1983. A Dauget también se le preguntó por qué no se publicaron micrografías electrónicas del VIH purificado. Su respuesta fue: "Nunca hemos visto partículas de virus en el virus purificado. Lo que hemos visto siempre fueron restos celulares, no partículas de virus" (comunicación personal, D. Tahi).

8. En la página 869 de su artículo, Montagnier y sus colegas escribieron: "El que este nuevo aislamiento era un retorvirus fue indicado adicionalmente por su densidad en un gradiente de sacarosa, que era 1,16, y mediante su etiquetado con [3H] uridina (Fig. 1)". Puesto que los virus son partículas se habría esperado que la Figura 1 fuese una ME mostrando partículas retrovirales en la banda de 1,16 g/ml. En vez de eso, la Figura 1 es una gráfica mostrando medidas de la actividad de RT a varias densidades en un gradiente de densidad, las cuales son máximas en la banda de 1,16 g/ml. Los hechos de que:

(a) en la banda de 1,16 g/ml no había partículas con la morfología de los retrovirus, mucho menos un virus singular;
(b) todo lo que estaba presente eran restos celulares;

son una buena prueba de que lo que fuera la actividad de RT, las partículas, sin importar como Montagnier las llamase, tipo C, tipo D o Lentivirus, y la proteína p24 no tienen relación en absoluto con un nuevo o cualquier retrovirus.


CONCLUSIÓN

Los datos del artículo de Science de 1983 de Montagnier no prueban el descubrimiento de un nuevo retrovirus, ni siquiera la detección de ningún retrovirus conocido.


Montagnier cuestionado

La afirmación de Montagnier, así como la de otros expertos del "VIH" respecto al aislamiento del "VIH" ha sido cuestionada por nosotros desde el principio (45, 46). Puesto que Montagnier ni nadie más respondió a nuestra crítica, en 1991 nosotros personalmente se la hicimos saber enviándole algunos de nuestros artículos publicados. Montagnier respondió: "Gracias por su carta del 7 de octubre y los artículos adjuntos. Les responderé tras leerlos". Su carta se puede ver en la referencia 47.




No respondió. En 1992, en un simposio sobre VIH-sida que tuvo lugar en Amsterdam, uno de nosotros (EPE) preguntó a Montagnier respecto al aislamiento del VIH. Montagnier dejó claro que la única prueba de la existencia del VIH es la p24. Todos los otros fenómenos no son específicos. Cuando se señaló que la p24 también era no específica (48-50), Montagnier expresó su sorpresa y respondió que no conocía tales datos. EPE prometió enviarle los datos, y así lo hizo (51), pero Montagnier no respondió (51). En 1993 nosotros publicamos artículos en los que se analizan críticamente en detalle el artículo de Montagnier de 1983 y los cuatro de Gallo de Science de 1984 (36). Ni Montagnier ni Gallo ni nadie más respondió. En 2004 publicamos una crítica detallada del artículo inicial de 1983 de Montagnier. Ni Montagnier ni ninguno de los otros autores respondió (52).


Notas

En toda la literatura del VIH, la detección de trascripción inversa utilizando el cebador-plantilla sintético An.dT12-15 se considera como prueba de detección, producción y aislamiento del "VIH", e incluso cuantificación del mismo. Desde 1987, la detección de una reacción entre un anticuerpo a la proteína p24 del "VIH" de Montagnier y los muchos antígenos en cultivos-cocultivos de células se considera como prueba de aislamiento del "VIH".


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viernes, 27 de noviembre de 2015

Un análisis crítico de la serología del VIH no afirma una infección retroviral



theperthgroup.com/REJECTED/emergmedab.html


Un análisis crítico de la serología del VIH no afirma una infección retroviral


Rechazado por Emergency Medicine [Australia] junio de 2002

Eleni Papadopulos-Eleopulos Biophysicist, Department of Medical Physics, Royal Perth Hospital, Perth, Western Australia

Valendar F. Turner Consultant Emergency Physician, Department of Emergency Medicine, Royal Perth Hospital, Perth, Western Australia

John M Papadimitriou Professor of Pathology, University of Western Australia, Perth, Western Australia

Helman Alfonso Department of Research, Universidad Metropolitana Barranquilla, Colombia

Barry A. P. Page Physicist, Department of Medical Physics, Royal Perth Hospital, Perth, Western Australia

David Causer Physicist, Department of Medical Physics, Royal Perth Hospital, Perth, Western Australia

Sam Mhlongo Head & Chief Family Practitioner, Family Medicine & Primary Health Care, Medical University of South Africa, Johannesburg, South Africa

Todd Miller Research Assistant Professor, Department of Medicine, Division of Cardiology, University of Miami School of Medicine, Florida, United States of America

Christian Fiala Gynaecologist, Department of Obstetrics and Gynaecology, General Public Hospital, Korneuburg, Austria

Anthony Brink Advocate of the High Court of South Africa, Capetown, South Africa

Neville Hodgkinson Science Writer, Oxford, England

Manu Kothari Professor of Anatomy, Seth Gordhandas Sunderdas Medical College, King Edward Memorial Hospital, Mumbai, India



Man prefers to believe what he prefers to be true.
Francis Bacon (1561-1626)


Resumen

Los médicos, y en especial los médicos de emergencia, juegan un papel principal en el reconocimiento y tratamiento de los pacientes con, o en riesgo de desarrollar, el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (sida). La base científica de esta responsabilidad se basa en la detección de anticuerpos que reaccionan con determinadas proteínas, que se afirma que son las de un retrovirus exógeno singular, el VIH. Queda por demostrar irrefutablemente que tales anticuerpos o proteínas tienen alguna relación con la infección con un retrovirus.


Introducción

En 1890 von Behring y Kitazato descubrieron que los animales de laboratorio que eran expuestos a bacterias desarrollaban en su suero unas sustancias capaces de curar a otros animales infectados (1). Se propuso entonces que las toxinas bacterianas, "bajo ciertas condiciones, llevan al organismo a producir sustancias que hacen a aquellas inocuas, y que previenen el desarrollo de las bacterias" (2). Las "antitoxinas" fueron entonces tomadas del laboratorio a la cabecera de la cama, y se probaron con éxito en el tratamiento de niños que estaban muriendo de difteria. Posteriormente, von Behring fue galardonado con el primer Premio Nobel de Fisiología y Medicina por su trabajo en terapia de suero. A las sustancias supuestamente responsables del beneficio terapéutico se las llamó Antikörper (anticuerpos), y en la actualidad a los agentes que inducen su síntesis se les engloba bajo el título genérico de antígenos (generadores de anticuerpos). Aunque todavía no se sabe la relación exacta entre los antígenos, los anticuerpos y la inmunidad, la interacción antígeno-anticuerpo se ha aceptado generalmente como un medio indirecto de determinar la infección por un determinado microbio. De hecho, datos de este tipo son esenciales en la construcción de la teoría del VIH del sida.


Problemas con la interpretación de la reactividad antígeno-anticuerpo

La interpretación de von Behring y Kitzato de la existencia de anticuerpos dirigidos contra las toxinas bacterianas está supeditada a su conocimiento previo de que ciertos animales de laboratorio habían sido expuestos a antígenos bacterianos. En la práctica clínica el orden de los datos se invierte, es decir, los médicos buscan probar la exposición a un antígeno partiendo de la detección de anticuerpos. Desafortunadamente, la naturaleza ha conspirado contra el médico, no permitiéndole la interpretación directa permitida a von Behring y Kitzato. Aunque el antígeno "X" puede definirse de antemano mediante otros medios y con la máxima precisión, de un test de anticuerpos un científico solamente puede concluir la presencia o ausencia de una reacción. Por varios motivos, de estos datos por sí solos es incorrecto deducir que el anticuerpo surge debido a, o se dirige contra, el antígeno "X". Se deben llevar a cabo pasos adicionales antes de que se pueda llegar a tal conclusión. La explicación de esto se relaciona con tres factores:


Antígenos idénticos procedentes de fuentes diferentes

Pueden surgir anticuerpos similares, incluso si están dirigidos específicamente contra un determinado antígeno, si el antígeno está presente en fuentes diferentes. Por ejemplo, la cardiolipina es un fosfolípido que se encuentra en los núcleos celulares, las membranas mitocondriales internas, y las membranas plasmáticas de las bacterias. Los anticuerpos que reaccionan con este antígeno aparecen despues de la infección con T. pallidum , y se prueban mediante las reacciones Wasserman, Kahn and VDRL clásicas. Sin embargo, una reactividad similar ocurre en muchas otras afecciones, y constituyen las causas conocidas de serología de sífilis falso positivo. Un mecanismo similar es la base de las reacciones Weil-Felix para organismos Rickettsial, utilizando las cepas Proteus OX-19 y OX-2.


Reactividad cruzada

Según Nossal los anticuerpos "son moléculas altamente específicas". Por cada antígeno se tiene un anticuerpo distinto correspondiente". Sin embargo, también según Nossal "este no es el caso ... una molécula de anticuerpo producido tras la inyección de un antígeno, se puede combinar también con un segundo antígeno ... en otras palabras, el anticuerpo reacciona cruzadamente con el segundo antígeno ... se debe simplemente a que el acomplamiento entre el antígeno y el anticuerpo no necesita ser 100 por cien perfecto, y el cuerpo puede presentar anticuerpos para prácticamente todo ... En su copioso llavero el cuerpo encontrará al menos una llave que encaja suficientemente bien para abrir cualquier puerta" (3). La reactividad cruzada es una propiedad de todas las moléculas de anticuerpo (4-12), incluyendo los anticuerpos monoclonales (6, 10, 13), y hay casos donde "los anticuerpos de reactividad cruzada podrían tener mayor afinidad con antígenos distintos al antígeno inductor" (12). Para estar convencido de que todos los "anticuerpos son poliespecíficos, es decir, son capaces de reaccionar con antígenos distintos diversos, tales como las proteínas, los ácidos nucléicos y los haptenos", y de que "son capaces de reaccionar con más que con antígenos propios o no propios, con frecuencia sin similitudes antigénicas aparentes", basta leer las publicaciones científicas de los investigadores, como el Straits Avrameas del Instituto Pasteur (6). Un ejemplo relevante de reactividad cruzada es un estudio de infección de sarampión aguda en niños y jóvenes adultos no infectados con el VIH, reportado de los Estados Unidos y de Perú: 43 de 75 (62%) de los pacientes desarrollaron anticuerpos que reaccionaron con una o más de las proteínas presentes en los kits del test del VIH (14). En 1995 en África hubo 551.000 muertes de niños por el sarampión (15), y el tener conciencia de este problema podría explicar el porqué, en un estudio africano de la infección con el VIH, "se excluyó a los niños hospitalizados con sarampión" (16). La falta de atención a las reactividades cruzadas es similar a decir que una sustancia desconocida es cloruro de sodio simplemente porque su mezcla con nitrato de plata en una solución resulta en un precipitado blanco. Si este fuera el caso la química analítica podría dominarse en cuestión de días. Pocas o ninguna sustancia reacciona monógomamente, y esta propiedad de la materia impregna no solamente la química, sino también la serología.


Generación no específica

La producción de anticuerpos también se podría generar de modo no específico (17-19), es decir, anticuerpos dirigidos contra un determinado antígeno que surgen tras la exposición a un antígeno distinto. El ejemplo clásico es la infección por el virus Epstein-Barr, que resulta en la estimulación de células B policlonales y un gran repertorio de anticuerpos, incluyendo anticuerpos heterófilos dirigidos contra eritrocitos de oveja y de caballo (19). Este ejemplo además ilustra el problema central de la práctica serológica. Un científico podría predecir que un experimento en que los humanos fuesen inyectados con eritrocitos de oveja o caballo, resultará en la producción de anticuerpos dirigidos contra estos antígenos. Sin embargo, la reactividad con estos antígenos, revelada por ejemplo en un paciente mediante el test MonospotTM, no se interpreta como prueba de infección con glóbulos rojos de animales, o que la mononucleosis infecciosa esté causada por estos agentes. Más bien es un ejemplo de la necesidad absoluta de probar la especificidad de las reacciones antígeno-anticuerpo para cualquier antígeno que se busque, antes de su introducción en la práctica clínica habitual.


Los tests de anticuerpos del VIH

Existen dos tipos de tests de anticuerpos del "VIH" de uso común: el ELISA y el Western blot (WB). En el ELISA se produce un cambio de color cuando una mezcla de las supuestas proteínas del VIH reaccionan con anticuerpos del suero de un paciente. El mismo principio aplica a todas las generaciones de ELISA, incluyendo los más nuevos tests de aglutinación, inmunofiltración (tests flow through), inmunocromatográfico (tests lateral flow), y de tiras reactivas. La diferencia significativa entre el ELISA "de exploración" o "inicial" y el Western blot "de confirmación" o "suplementario", es que en el último las proteínas del test se separan por electroforesis a lo largo de una tira de nitrocelulosa. Esto permite visualizar reacciones entre anticuerpos y proteínas individuales mediante una serie de bandas. Se hace referencia a estas bandas con una pequeña "p" (de proteína), seguido por un número que designa el peso molecular de la proteína en miles, por ejemplo la p24. En la mayoría de los países el diagnóstico de la infección por VIH consiste en realizar un ELISA inicial, el cual, si es reactivo se repite. ELISA's repetidamente reactivos se "confirman" mediante un Western blot positivo, el cual se considera como sinónimo de infección por VIH. En los Estados Unidos "los tests de exploración reactivos deben confirmarse mediante un test suplementario (por ejemplo el Western blot [WB])" (20), aunque en Inglaterra y Gales (21), y en África (22, 23), la infección por VIH se diagnostica sin un test Western blot "de confirmación".


No hay pruebas de la existencia de las proteínas del VIH

La creencia de que ciertas proteínas son las de un retrovirus singular llamado VIH se origina a partir de los datos publicados en Science en 1983 por Montagnier y sus colegas del Instituto Pasteur (24), y en 1984 por Gallo y sus colegas del National Institutes for Health de los Estados Unidos (25). Sin embargo, una revisión exhaustiva de estos artículos (26-31) no revela que las proteínas atribuidas al nuevo retrovirus VIH fuesen obtenidas a partir de partículas con aspecto retroviral e infecciosas, es decir, a partir un retrovirus. Es importante enfatizar que la prueba de infectividad, es decir, la capacidad de replicarse, es una condición necesaria para demostrar el aislamiento retroviral. Esto se debe a que los retrovirólogos han advertido que "se han observado frecuentemente en tejidos leucémicos la liberación de partículas de aspecto viral, morfológicamente y bioquímicamente parecidas a los virus tipo C [retrovirus], pero aparentemente sin la habilidad de replicarse" (32). Es decir, el mostrar partículas con aspecto retroviral con actividad de transcriptasa inversa no prueba la existencia de tales virus (33-35). El material que Montagnier y Gallo designaron como "virus purificado" se obtuvo a partir de cultivos-cocultivos de células estimuladas mitogénicamente procedentes de pacientes de sida. Las alícuotas de los sobrenadantes de estos cultivos se centrifugaron mediante un gradiente de densidad de sacarosa, y se afirmó que el material que hacía banda a 1,16 g/ml era el "virus purificado". Una década antes, un grupo de varios líderes retrovirólogos enfatizaron que la prueba de aislamiento retroviral requeire el examen del material de banda con el microscopio electrónico, con el fin de establecer "el recuento de virus, la morfología y la pureza". La prueba de pureza requiere que la banda de 1,16 g/ml contenga nada más que partículas de aspecto retroviral, "sin diferencias aparentes en las apariencias físicas" (33, 36), es decir, todas las partículas deben tener la morfología de las partículas retrovirales. Sin embargo, ni Montagnier ni Gallo publicaron micrografías electrónicas (ME) de su material "purificado". Por tanto, ni Montagnier en 1983 ni Gallo en 1984, ni nadie desde entonces, demostró que el material que ellos afirman que es "VIH purificado" se compone de partículas, ya sean retrovirales, virales, o de cualquier otra morfología, puras o impuras. Ambos grupos publicaron ME's de sus cultivos de células "no purificados", mostrando un pequeño número de partículas que se afirmaba que era el nuevo retrovirus VIH, pero estas partículas no estaban purificadas ni se habia probado su infectividad. Además se afirmó que estas partículas pertenecían a un género retroviral conocido como Oncovirus tipo C, un género taxonómicamente distinto de los Lentivirus, en que se clasifica el VIH (24, 25). Ni estas ME's, ni ninguna publicada desde entonces, confirma la existencia de partículas de supuesto virus VIH que tengan todas las características morfológicas principales de los retrovirus (37). Estudios posteriores revelaron que los "cultivos infectados con el VIH" de células T y de monocitos contienen, además de partículas con las morfologías atribuidas al VIH, muchas otras "partículas virales" distintas a cualquiera de las "partículas de VIH" (37-40). Las células H9 no infectadas con el VIH, a partir de las cuales se originan la mayoría de las ME's publicadas, así como otras células utilizadas para el "aislamiento del VIH": CEM, C8166, células B transformadas con EBV, y linfocitos de sangre de cordón, expresan partículas con aspecto viral en gemación, aunque con morfologías algo distintas a la de las partículas consideradas como VIH (41). Estos datos plantean cuestiones no solamente respecto al origen y papel de las "partículas que no son VIH", sino también de las "partículas de VIH", y en cuanto a cuáles de estas partículas se concentran a 1,16 g/ml. Lo más importante es que en el único estudio de ME, ya sea in vivo o in vitro en que se utilizaron controles adecuados, y en el que se realizó un examen ciego de los controles y el material de test, se encontraron partículas indistinguibles del VIH en 18/20 (90%) de linfadenopatías linfáticas relacionadas con el sida así como en 13/15 (88%) de las no relacionadas con el sida (42).

La existencia de las proteínas del VIH no se basa en un origen de partículas de retrovirus , ni siquiera en un material que se sepa que contiene partículas con aspecto retroviral, sino que se basa en reacciones entre unas pocas de las muchas proteínas presentes en el material que se concentra a 1,16 g/ml, considerado como el "virus purificado", y los anticuerpos presentes en el suero de los pacientes de sida. Sin embargo, como se ha argumentado previamente, de una reacción anticuerpo-antígeno es imposible definir el origen de una proteína o concluir que los anticuerpos que reaccionan surjan como resultado de una exposición específica a esa proteína. Posteriormente, las proteínas atribuidas al supuesto virus VIH se han encontrado en tejidos no infectados con el VIH y en tejidos de individuos sanos sin riesgo de sida. Estas incluyen la proteína p18 (8, 10, 43, 44), la p24 (43-48), la p32 (49-51), la p41 (24, 49, 50, 52-56) y la p120-160 (43, 57, 58). Desde el principio Montagnier ha indicado constantemente que la p41 no es una proteína del VIH, sino la proteína celular ubicua actina (24, 52). En 1989 Pinter et al (57) demostraron que las proteínas p120 y p160 en las tiras del Western blot no son proteínas distintas, sino oligómeros de la p41, y que "la confusión en la identificación de estas bandas" ha dado lugar a "conclusiones erróneas" (58). Dado que el criterio de un Western blot positivo en África (59) requiere la reactividad con cualesquiera dos de las proteínas p41, p120 o p160, independientemente de cualquier otra banda, se puede concluir que los africanos están infectados con el VIH si poseen anticuerpos que reaccionan con una de sus proteínas.

En 1997, catorce años después de su supuesto descubrimiento, ocurrieron dos eventos que comprometieron aún más la noción de la existencia de proteínas específicas a un retrovirus singular nuevo. En marzo de ese año apareció en Virology la primera ME publicada de "virus purificado", es decir, una ME del material de banda mediante gradiente de densidad de sacarosa, a partir del cual se obtienen las proteínas y los ácidos nucléicos para utilizarlos como reactivos de diagnóstico, investigación, y el desarrollo de una vacuna (60, 61). Estas micrografías muestran el "virus purificado" como microvesículas celulares intercaladas con un pequeño número de partículas que poseen algunas, pero no todas las características de las partículas de retrovirus. En las micrografías publicadas por Bess y sus colegas, el supuesto VIH tiene un diámetro de 234 nm, el doble de cualquier otra partícula de "VIH" publicada, o cualquier otro retrovirus conocido. Más importante, según Bess, la comparación de los patrones electroforéticos de las proteínas del material "infectado" de banda mediante gradiente de densidad de sacarosa, con material "no infectado" de banda similar permite una "conclusión de los patrones de electroforesis en gel de que solamente hay diferencias cuantitativas entre el VIH y las microvesículas". En otras palabras, todas las proteínas presentes en el "virus purificado" también están presentes en las microvesículas celulares. Es decir, las partículas y proteínas de "VIH" no son más que microvesículas y proteínas celulares respectivamente. Otros experimentos realizados por el mismo grupo mostraron que la inmunización de monos con células humanas cultivadas con y sin "virus de inmunodeficiencia simia", producían un patrón idéntico de respuesta de anticuerpos (50). Esto confirmó los experimentos de Scott de 1991, en que 2 de 4 macacos inmunizados con células humanas no infectadas resultaron protegidos de la infección cuando se expusieron al "SIV" propagado en las mismas células humanas (62), y en que la protección "se correló con los niveles de respuesta de anticuerpos a antígenos celulares en las células humanas a partir de las cuales se cultivó el inmunógeno del virus" (63). Por razones obvias, no se tienen datos similares para el VIH en humanos.

En junio de 1997, Montagnier fue entrevistado ante una cámara en el Instituto Pasteur por el periodista de investigación francés Djamel Tahi, y le fue preguntado el porqué no publico micrografías electrónicas de "virus purificado" en su trascendental artículo de 1983 en Science. La respuesta de Montagnier fue asombrosa, replicando que a pesar de un "esfuerzo romano" por parte de su grupo, las partículas observadas en micrografías electrónicas de la banda de 1,16 g/ml, el "virus purificado", "no tenían la morfología típica de los retrovirus". Cuando fue preguntado de nuevo al respecto, no aceptó que el laboratorio de Gallo hubiese purificado el VIH. Al preguntarle "¿lo hizo Gallo?", respondió "¿Gallo? ... no sé si realmente purificó, no lo creo". Sin embargo, durante la misma entrevista Montagnier también afirmó que "el análisis de las proteínas de un virus exige la producción en masa y la purificación", pero "repito, no purificamos" (64).


No hay pruebas de la especificidad de anticuerpos para la infección con VIH

Como ilustran bien los ejemplos de la mononucleosis infecciosa y la sífilis, lo que es fundamental de un test de anticuerpos no es el origen y naturaleza de los antígenos empleados sino la especificidad de la reactividad de los anticuerpos, inducidos por cualquier agente que el clínico se esfuerza en demostrar. Por definición, la especificidad es la proporción de individuos libres de VIH que tienen un test de anticuerpos negativos. Con un test cien por cien específico cada individuo no infectado con VIH daría negativo al test, indicando una tasa de falsos positivos de cero (figura 1) (65). De este modo, y según las palabras de las autoridades de la Organización Mundial de la Salud (66), la prueba de especificidad se basa exclusivamente en un medio de distinguir entre los individuos "realmente infectados con el VIH" y aquellos "verdaderamente libres de VIH". Obviamente, el modo de conseguir esta distinción no puede ser la reacción antígeno-anticuerpo, ya que esto equivaldría a un test de anticuerpos actuando como su propio estándar oro. Tal práctica sería, por ejemplo, no distinta de respaldar una exploración de ventilación-perfusión pulmonar o un test de estrés ECG de ejercicio mediante la repetición del test en vez de mediante la comparación con una angiografía pulmonar o coronaria. Un estándar oro debe ser independiente de lo que está siendo evaluado, y en el caso de la infección por VIH solamente puede ser el VIH en sí mismo, es decir, el aislamiento del VIH llevado a cabo en los mismos individuos y al mismo tiempo que los tests de anticuerpos. Sin embargo, tal estándar oro nunca se ha aplicado, puesto que hasta la fecha no hay pruebas de que ningún científico, laboratorio o institución haya conseguido el aislamiento del VIH. Por tanto, en la actualidad sigue siendo imposible definir la especificidad de los tests de anticuerpos del VIH, un hecho afirmado repetidamente en el descargo de responsabilidad presente en el inserto del paquete de los Laboratorios Abbott: "En la actualidad, no hay ningún estándar reconocido para determinar la presencia o ausencia de anticuerpos al VIH-1 y VIH-2 en la sangre humana" (67, 68).


Figura 1



Pruebas presentadas de especificidad

A pesar de la falta de datos científicos, el CDC y la OMS simplemente afirman que los tests de anticuerpos del VIH son "extraordinariamente precisos" en términos de sensibilidad y especificidad (69). El examen de los datos publicados por los expertos del VIH, las instituciones y las empresas de biotecnología revelan metodologías que no tienen en cuenta la validación contra un estándar oro independiente. Los siguientes ejemplos muestran procesos que utilizan como estándar oro el propio sida clínico, o bien los sueros de "referencia", es decir, sueros definidos como que contienen o no contienen anticuerpos del "VIH" basándose en la presencia o ausencia del sida. En el análisis final todas las metodologías equivalen a utilizar el síndrome clínico o la reactividad de anticuerpos actuando como su propio estándar oro.

1. En 1985, Gallo y sus colegas definieron a individuos "verdaderamente infectados con VIH" o "verdaderamente libres de VIH" utilizando la presencia o ausencia del sida como estándar oro. Reportaron la sensitividad y especificidad del ELISA como de 97,73% y 97,67% respectivamente (70). Claramente, es científicamente imposible sacar conclusiones sobre la existencia del VIH basándose en los datos clínicos. No se puede utilizar el sida clínico para definir el estatus del VIH, porque esto requeriría una prueba previa de que todos los pacientes con sida están "verdaderamente infectados con VIH", y todos los pacientes sin sida están "verdaderamente libres de VIH". Ninguna proposición es sostenible, puesto que:

(a) los pacientes con enfermedades específicas se definen como casos de sida basándose en el test de anticuerpos;
(b) puesto que la gran mayoría de los individuos con tests positivo no tienen el síndrome clínico, todos los tests positivos en dichos individuos, estén enfermos o sanos, serían falsos positivos.

Otro defecto importante es el restringir la elección de los casos sin sida "estándar oro" a personas que están sanas, como los donantes de sangre o los candidatos al servicio militar. Ciertamente, si se aplica está práctica de modo general cualquier test se probaría como altamente específico. El efecto neto es exponer el test a un rango relativamente estrecho de anticuerpos a expensas de ignorar la mayor probabilidad de reacción cruzada, anticuerpos que no son del VIH ocasionados por una gran población heterogénea de anticuerpos típicamente presentes en individuos enfermos, incluidos aquellos que son inmunodeficientes y que podrían tener enfermedades similares al sida, pero que no son sida. De hecho, en un estudio único, muy ignorado y nunca seguido, realizado en 26 hospitales de Estados Unidos en 1990, entre 89.547 muestras de sangre anónimas meticulosamente escogidas para evitar a los pacientes incluso con un riesgo muy bajo de sida, se encontró que entre el 0,7% y el 27,1% de los hombres y entre el 0% al 7,8% de las mujeres entre 25 y 44 años de edad estaban infectados con el VIH, basándose en un protocolo de uso de los tests ELISA y el Western blot (71).

2. En el caso de los Laboratorios Abbott, "La sensibilidad a anticuerpos del VIH-1 se calculó basándose en el diagnóstico clínico del sida ... La especificidad se basa en el ensayo de donaciones de sangre de donantes al azar ... La especificidad basada en una supuesta prevalencia cero de anticuerpos al VIH-1 y/o VIH-2 en donantes aleatorios (17.037 de 17.054) se estima que es del 99,90%", pero "en estos cálculos, una muestra de las dieciocho muestras repetidamente reactivas totales se confirmó con el Western blot y fue excluida" (68). De modo significativo, Abbott define la especificidad basándose en el "anticuerpo al VIH-1", no la infección del VIH. Esto debe cuestionarse, puesto que no se puede suponer "anticuerpos al VIH-1" sin prueba previa de la especificidad de tales reacciones. Además, si "La especificidad [está] basada en una supuesta prevalencia cero de anticuerpos al VIH-1 ... en donantes aleatorios", entonces ningún donante de sangre seropositivo puede estar infectado con el VIH. La práctica de eliminar las muestras después de realizar el test Western blot niega las premisas del experimento, así como confirma el uso de un test de anticuerpos como estándar oro de otro.

3. El Australian National Serology Laboratory (NRL) adopta un procedimiento ejemplificado por la "Monitorización de especificidad de realización de tests anti-VIH" en el Australian Red Cross Blood Service (72). Entre 1985 y 2000 "Se realizó test a un promedio anual de 855.329 espécimenes para anti-VIH". El NRL entonces calcula "La proporción de resultados inicialmente reactivos [ELISA] (tras eliminar positivos confirmados)" ... y resultados repetidamente reactivos [ELISA] (reactivo biológicamente falso)". Estos últimos son los reactivos con ELISA que no son "positivos confirmados" utilizando el Western blot. Estos datos se presentan como "Monitorización de las tasas de reacción falsas (especificidad)". Se puede criticar esto por varios motivos:

(a) la utilización de un test de anticuerpos (el Western blot) como estándar oro de otro (ELISA);
(b) el fracaso en aplicar incluso este "estándar oro" a todas las muestras. Es decir, aquellas que no son reactivas, bien inicialmente o tras un segundo ELISA, o aquellas que no tienen un Western blot positivo tras dos ELISA's reactivos. Incluso si este estándar oro fuese reconocido legalmente, sin estos datos es imposible determinar el número de "verdaderamente libres de VIH" requerido por definición para calcular la especificidad del test de anticuerpos.

4. Burke y sus colegas, cuando el primero fue director del US Military HIV/AIDS Research Program, Division of Retrovirology, Walter Reed Army Institute of Research, determinó la especificidad en una población sana de 135.187 candidatos del servicio militar de los Estados Unidos. A todos los candidatos se les exploró con un ELISA inicial, y todos los ELISA reactivos se repitieron. Entonces se realizó un Western blot inicial, y si era diagnóstico o reactivo, se realizó un segundo Western blot en otro espécimen de sangre fresca. Se diagnosticaba positivo un Western blot si y solamente si la primera y la segunda muestra de suero eran diagnósticas. Todas las muestras Western blot diagnósticas fueron entonces ensayadas con cuatro tests de anticuerpos adicionales. Se consideró a un Western blot como "positivo verdadero si los cuatro ensayos en todas las muestras de suero disponibles de un candidato eran reactivos y diagnósticos", y se consideró "falso positivo si los cuatro ensayos en todas las muestras de suero disponible de un candidato eran no reactivos, no diagnósticos o ambos". De los 135.187 candidatos hubo 16 tests positivos. En uno de ellos, el suero no estuvo disponible para realizar más tests, y un candidato se negó a dar una segunda muestra. A los sueros de 27 de las 29 muestras de los 15 candidatos que fueron positivos se les realizó un test mediante los otros cuatro tests de anticuerpos. Dieron positivo 14 muestras mediante los cuatro ensayos, y para un cantidato los cuatro fueron negativos. De aquí Burke y sus colegas calcularon que su test "tenía una especificidad de aproximadamente el 99,9993%" (73).

Algunos de los muchos problemas (28) con este método son:

(a) Burke y sus colegas definen un número arbitrario (ocho) de tests de anticuerpos secuenciales como el estándar oro para los "verdaderamente infectados con VIH";
(b) este estándar oro de hecho se aplicó solamente a 15 candidatos, haciendo imposible de nuevo calcular la especificidad, ni siquiera mediante el método de Burke;
(c) las premisas de Burke son lo contrario a las de Gallo y los Laboratorios Abbott, en donde los tests positivos en individuos sanos se consideran como falsos positivos.

5. Por motivos desconocidos los expertos del supuesto virus VIH también definen el aislamiento del VIH basándose en una reacción antígeno-anticuerpo. En concreto la reacción entre un anticuerpo producido por laboratorio dirigido contra una proteína p24 y material de cultivo celular. Incluso si se acepta esto como prueba de estar "verdaderamente infectado con el VIH", las tasas típicas de "aislamiento del VIH" son sustancialmente menores que las tasas de seroprevalencia (46). Por ejemplo, la OMS analizó 224 especímenes recogidas en Brasil, Ruanda, Tailandia y Uganda de individuos "VIH positivo" asintomáticos. El estado serológico se confirmó en primer lugar en el país de origen, y luego en los "laboratorios centralizados responsables de confirmar la serología, el aislamiento del virus, la expresión del virus y la distrIbución de reactivos (George-Speyer-Hans Chemotherapentisches Forschunginstitut (GSH) en Frankfurt, Alemania; National Institute for Biological Standards and Control (NIBSC) en Londres, Gran Bretaña, y DAIDS/NIAID in Bethesda, Maryland, Estados Unidos)". Utilizando el método anticuerpo-anti-p24 como "aislamiento", "fueron positivo 83 de un total de 224 cultivos de virus (tasa de aislamiento = 37%)" (74). Esta es prácticamente la misma tasa que en el reporte original de Gallo una década antes, donde él y sus colegas afirmaron haber aislado el VIH en 26 de 72 (36%) pacientes de sida (25). Por consiguiente, al menos el 60% de los tests de anticuerpos positivo ocurre en individuos en los que no se puede aislar el VIH, y por lo tanto son falsos positivo.


El Western blot del VIH

Si existen entidades tales como las proteínas del VIH, capaces de inducir una reactividad de anticuerpos específica, debería esperarse que la reactividad con incluso una proteína constituya prueba de infección. Ciertamente, antes de 1987 una banda WB "específica al VIH" se consideró de este modo. Sin embargo, puesto que se encontró que el 15-25% de individuos sanos sin riesgo tenía bandas WB "específicas al VIH" (75, 76), se hizo necesario redefinir un WB positivo añadiendo bandas extra y seleccionando algunas en concreto. De lo contrario, al menos una de cada siete personas sería diagnosticada como infectada con el VIH (no obstante, en el Multicenter AIDS cohort study de 5.000 hombres gay, se mantuvo una banda "fuerte" como prueba de infección con el VIH hasta 1990 (77) ). Incluso si se ignora todos los problemas detallados antes, es todavía imposible justificar la afirmación de que el Western blot del VIH es "extraordinariamente" específico (Tabla 1), puesto que todavía hoy no existe todavía un criterio acordado internacionalmente de lo que constituye un WB positivo. El criterio de un test positivo varía entre laboratorios, instituciones y países, dando lugar a la anomalía de que, por ejemplo, un individuo positivo en Nueva York con los criterios del CDC no sería positivo en Sydney, Australia. O un australiano positivo con las bandas p41, p32, p24 y p18 no sería positivo en África. O un positivo africano con las bandas p41 y p120 no sería positivo en Australia, parte de los Estados Unidos o Europa. La confusión sobre la reactividad de anticuerpos se confirma en los manuales de diagnóstico de laboratorio. El manual de uso del ensayo Western blot HIV BLOT 2.2 de diagnóstico de Genalabs aconseja: "las pautas específicas para la interpretación podrían variar dependiendo de las políticas locales. Genelabs recomienda seguir la política aceptada para estar en conformidad con las regulaciones locales". A esto siguen siete criterios diferentes para definir un Western blot positivo emitidos por "diferentes organismos reguladores internacionales". Sin embargo, Genalabs también anexa: "Recomendamos las siguientes pautas para la interpretación del HIV BLOT 2.2 de diagnóstico de Genalabs", y lista un octavo conjunto de criterios para un Western blot positivo (78). Cabe preguntarse como "diferentes organismos reguladores internacionales" o "políticas locales", y no el presunto patógeno, determinan los patrones de reactividad de anticuerpos que demuestran una infección viral, y por qué tales patrones se determinan geográficamente. El fabricante Bio-Rad aconseja: "Cada laboratorio que realiza el test Western blot debería desarrollar sus propios criterios para la intepretación de banda. Como alternativa, la intepretación de bandas se puede dejar al clínico" (Manual del laboratorio Bio-Rad, 1993).

En Australia, los criterios para un Western blot positivo consisten en combinaciones de cuatro bandas reactivas (79). Esto significa que una, dos o tres bandas deben atribuirse a anticuerpos que no son del VIH (47, 74, 80-88) (sin embargo, en otras partes del mundo algunas combinaciones de dos o tres bandas estarían causadas por anticuerpos del "VIH"). Esto plantea la pregunta: ¿cuál es la base científica de los criterios del NRL para un Western blot positivo "australiano", y la afirmación de que es prácticamente 100% específico para la infección por VIH? En otras palabras, ¿qué datos científicos prueban que cuatro o más, incluyendo las diez bandas, no pueden también estar causadas por anticuerpos que "no son del VIH", no teniendo relación con una infección retroviral?. Sobre todo teniendo en cuenta que los pacientes de sida tienen hipergammaglobulinemia, todos los anticuerpos tienen propensión a reaccionar cruzadamente, y la hipergammaglobulinemia predice la seropositividad (89). En 1994 (90) buscamos una respuesta del NRL, pero la respuesta (91) no abordó la cuestión de la prueba de especificidad, y los intentos posteriores para obtener una respuesta definitiva fueron infructuosos. Sin embargo, este año la NRL informó a los autores que "Lo más importante es que se sigan las condiciones del blot, según lo recomendado por los fabricantes. El National Serology Reference Laboratory, Australia, recomienda esto, y el Therapeutic Goods Administration insiste sobre ello ... los tests individuales se interpretan según las indicaciones del fabricante". Esto último parece contradecir a Genelabs, que "recomienda seguir la política aceptada para estar en conformidad con las regulaciones locales" (Elizabeth Dax, Director, NRL, comunicación personal).

Algunos de los expertos más reconocidos en el test de anticuerpos del VIH reconocen que el Western blot tiene muchas deficiencias. Según Philip Mortimer, del Central Public Health Laboratory, Virus Reference Laboratory, Londres, "Las deficiencias del Western blot habrían sido identificadas más pronto si hubiese sido evaluado como condición para la concesión de licencias y lanzamiento en los mercados nacionales. En cambio, este test se ha utilizado como el 'estándar oro' de otros ensayos, ignorándose ampliamente la posibilidad de que podría ser impreciso en sí mismo ... la detección mediante Western blot de anticuerpos de VIH comenzó, y debería haber permanecido, como una herramienta de investigación" (92). Según Dax "los Western blot presentan una serie de desventajas, incluyendo su alto coste, la falta de estandarización en su producción, y su lectura subjetiva" (93). Sin embargo, el Western blot, cuya imprecisión ha sido "ampliamente ignorada", se utiliza como estándar oro de otros tests de anticuerpos, así como de los tests de PCR (94), o incluso de sí mismo (73), y se considera como la prueba "suplementaria", "de confirmación" de la infección por VIH.


VARIACIÓN DE LOS CRITERIOS MUNDIALES PARA DEFINIR UN WESTERN BLOT POSITIVO



AFR=África (1); AUS=AUSTRALIA (2); FDA=US FOOD AND DRUG ADMINISTRATION (3); RCX=US RED CROSS (3); CDC=US CENTER FOR DISEASE CONTROL (3); CON=US CONSORTIUM FOR RETROVIRUS SEROLOGY STANDARDIZATION (3); GER=GERMANY; UK=UNITED KINGDOM; FRA=FRANCE; MACS= US MULTICENTER AIDS COHORT STUDY 1983-1992.

* Las bandas no están en orden electroforético


Notas:

I. The Association of Public Health Laboratories ahora recomienda que a los pacientes que tienen resultados positivos mínimos en el WB, por ejemplo solamente la p24 y la gp160, o solamente la gp41 y la gp160, se les diga que estos patrones se han observado en personas que no están infectadas con el VIH, y que son necesarios tests de seguimiento para determinar el estado infeccioso real" (4).
II. En febrero de 1993, la Food and Drug Administration de los Estados Unidos relajó sus criterios con en fin de "reducir el número de interpretaciones Western blot seroindeterminadas del VIH-1", es decir, para aumentar el número de individuos positivos al VIH (5).

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(Los datos presentados en este documento revelan que cuando se utilizan los criterios de la FDA para interpretar el Western blot del VIH, menos del 50% de los pacientes de sida de los Estados Unidos son "VIH positivo", mientras que el 10% de los individuos sin riesgo de sida también son positivo).

4. Mylonakis E, Paliou M, Greenbough TC, Flaningan TP, Letvin NL, Rich JD. Report of a false-positive HIV test result and the potential use of additional tests in establishing HIV serostatus. Archives of Internal Medicine 2000;160:2386-8.

5. Keinman S, Busch MP, Hall L, et al. (1998). False-positive HIV-1 test results in a low -risk screening setting of voluntary blood donation. Journal of the American Medical Association 280:1080-1083.


Nota: Cada banda horizontal de la izquierda representa una proteína con la que puede reaccionar un anticuerpo. El suero de un paciente se añade a una tira, y la tira se transforma. Aparece una banda oscura donde han reaccionado anticuerpos. El número y la localización que determina un test positivo, para el mismo virus, varía en todo el mundo.


Si no es un retrovirus, ¿cuál es la causa de la reactividad de anticuerpos?

La primera posibilidad es que la reactividad refleje reacciones específicas o cruzadas entre antígenos celulares y antoanticuerpos. Esta interpretación es apoyada por el hallazgo de una gran cantidad de anticuerpos en el suero de los pacientes con sida que reaccionan con componentes "propios". Se ha demostrado un número grande y creciente, incluyendo anticuerpos de factor reumatoide, anticardiolipina, factor antinuclear, anticelular, antiplaquetas, células antirojo, antiactina, antiADN, antitubulina, antitiroglobulina, antialbúmina, antimiosina, antitimosina, antilactoferrina, antiTNF-α, antibeta-2 glicoproteína I, antiprotrombina, antineutrófilos citoplasmáticos , anti-ssDNA, antiARN, antihistonas , antígeno antinuclear SS-A, antimitocondrial, antireticulina, antimúsculo liso, células epiteliales antiintestino, gangliósido antilinfocítico, antiFab, antiproteína S, proteínas anticerebrales, péptidos antisintéticos de histonas ubiquitinadas H2A, antígeno anit-Sm-D, antígeno anti-U1-A RNP, antígeno anti-60 kD SSA/Ro, antihistona H1 y antihistonas H2B. Significativamente, se dan antianticuerpos antilinfocitos en el 87% de los individuos seropositivos, y sus niveles se correlacionan con el estado clínico (28, 29) (se dispone de referencias adicionales bajo petición).

Las otras posibilidades son que los anticuerpos del supuesto virus VIH sean anticuerpos inducidos con reactividad cruzada y de modo no específico, que surgen porque los individuos que pertenecen a los grupos de riesgo del sida están expuestos a una multitud de antígenos que no son del VIH, incluyendo los de muchos agentes patógenos así como material biológico inanimado. Los primeros incluyen virus, bacterias, micobacterias y hongos, y los últimos proteínas y drogas que podrían inducir la síntesis de anticuerpos. En Kashala, África, Essex y sus colegas han mostrado que los anticuerpos a antígenos que contienen carbohidratos, tales como el lipoarabinomanano y el glicolípido fenólico, que constituyen la pared celular de la Mycobacterium leprae, una bacteria que "comparte varios determinantes antigénicos con otras especies micobacterianas", causa "reactividades cruzadas significativas con las proteínas pol y gag del VIH-1 [p32, p55, p68, p24, p18]". Esto llevó a los autores a advertir que entre los pacientes de lepra y sus contactos, hay una "muy alta tasa de resultados ELISA y WB falsos positivos al VIH-1", que "los resultados ELISA y WB deberían interpretarse con precaución cuando se explora a individuos infectados con M. tuberculosis u otras especies micobacterianas", y además que "el ELISA y el WB podrían no ser suficientes para el diagnóstico del VIH en zonas endémias de sida de África central, donde la prevalencia de enfermedades micobacterianas es bastante alto" (95). De hecho, "la enfermedad Mycobacterium tuberculosis (MTB) es una enfermedad bacteriana amenazante de la vida extremadamente importante, con 8 millones de nuevos casos y 3 millones de muertes reportadas cada año en el mundo a la Organización Mundial de la Salud; la gran mayoría de estos casos se encuentran en los países en desarrollo ... La Organización Mundial de la Salud ha estimado que 5,6 millones en todo el mundo y 80.000 personas en los Estados Unidos están coinfectados con VIH y MTB" (96). Además, el mundo en desarrollo "lleva más del 90% de la carga mundial de la infección por VIH" y "la tuberculosis (TB) es la principal causa de muerte en el mundo entre las personas con VIH" (97). Toda una autoridad del sida en África como De Cock reconoce que la TB ha estado presente en una proporción epidémica en los países en desarrollo mucho antes de la era del sida (98).

No solamente las micobacterias (M. leprae, M. tuberculosis, M. avium-intracellulare), sino también las paredes de los hongos (Candida albicans, Cryptococcus neoformans, Coccidioides immitis, Histoplasma capsulatum, incluyendo Pneumocystis carinii), contiene mananos de carbohidratos. "Los determinantes inmunoquímicos de los factores antigénicos de la Candida albicans muestran una alta identidad con la glicoproteína (gp) 120 del VIH-1: contienen residuos terminales de manosa vinculados α(1→2) y α(1→3)" (99). "La mitad del peso molecular de la gp120 está representada por oligosacáridos oligomanosidicos ... Los anticuerpos policlonales al manano de la levadura tambien reconocen la estructura de carbohidrato de la gp120 del virus del sida" (100). Los anticuerpos a los mananos de Candida albicans "bloquean la infección de células H9 por el VIH-1", así como la unión de las lectinas a la gp120 (99). El reconocimiento de la gp120 mediante anticuerpos a un péptido sintético del mismo antígeno se "suprimía parcialmente si se absorbía con la fracción de polisacárido total de C. albicans", mientras que el reconocimiento de antígeno mediante anticuerpos a la "gp120 del virus linfotrópico de células T humano tipo IIIB [VIH]", "se bloqueaba totalmente". De estos datos los autores concluyeron: "Estos resultados indican que los residuos de manano de C. albicans pueden servir como antígenos para elevar anticuerpos neutralizantes contra la infección por VIH" (99). El cien por cien de los pacientes de sida (incluso los que no tienen "ninguna Candida clínicamente") tienen anticuerpos a C. albicans (101). Significativamente, la PCP, la candidiasis, la criptococosis, la coccidioidomicosis, la histoplamosis, la tuberculosis o la Mycobacterium avium intracelular constituyen las infecciones oportunistas presentes en 88% de los casos de sida diagnosticados entre 1988 y 1992 (102).


¿Cómo puede un médico juzgar el significado de un test de anticuerpos "VIH positivo"?

Aunque el sida comenzó a decaer en 1987 (103, 104), esta tendencia fue contrarrestada por la adición de más y más enfermedades, incluyendo, en 1993, anomalías de laboratorio en la ausencia de enfermedades (105), en cada revisión (1985, 1987, 1993 y 2000) del original, la definición del CDC de 1982. Al mismo tiempo los test de anticuerpos "evolucionaron", de modo que los primeros ensayos que utilizaban "lisados de VIH purificados (1ª generación), y que con frecuencia carecían de sensibilidad y especificidad", se reemplazaron por "ensayos mejorados basados en proteínas recombinantes y/o péptidos sintéticos ... (2ª generación)", seguido por "Los denominados ELISA's de 3ª generación o sandwich" (23). En otras palabras, los tests de anticuerpos basados en antígenos de "virus purificado" resultaron en una correlación inferior con el síndrome clínico que los "ensayos mejorados" de ingeniería, con las "proteínas recombinantes y/o péptidos sintéticos" que los reemplazaron. De este modo, mediante el "refinado" de los antígenos del test, alterando los criterios de un test positivo, así como de la definición de sida, y restringiendo el test en gran medida a los grupos de riesgo, los expertos del supuesto virus VIH han buscado y han obtenido un alto grado de correlación entre la presencia o ausencia de anticuerpos al supuesto virus VIH y la presencia o ausencia del síndrome clínico.

A pesar de tal parcialidad (y también ignorando factores de confusión, como los factores psicológicos, de comportamiento y de tratamiento que pueden resultar perjudiciales para la salud), no hay duda, al menos en los grupos de riesgo, que un test de anticuerpos positivo predice una mayor probabilidad de desarrollar enfermedades, incluyendo las indicadoras de sida y las que no son de sida (106), y de morir prematuramente. Puesto que no hay pruebas de que un test de anticuerpos "VIH positivo" sea causado por una infección retroviral nueva, la razón subyacente de la correlación tiene que ser otra. La explicación que concuerda tanto con la no especificidad como con la relavancia clínica es que los tests de anticuerpos son similares a las mediciones de la velocidad de sedimentación de eritrocito (ESR). Un ESR elevado "es una medida de la presencia e intensidad de procesos mórbidos en el organismo", y como un test de anticuerpos "VIH positivo", también tiene la capacidad de predecir "un riesgo mucho mayor de muerte dentro de los próximos años" que un ESR normal (107). Una causa común de un ESR elevado es estar infectado, y otras causas incluyen tumores malignos, enfermedades vasculares del colágeno, enfermedad reumética del corazón, y otros estados de enfermedad crónicos, incluyendo a individuos con un test de anticuerpos "VIH positivo". Incluso las personas asintomáticas no anémicas "VIH positivo" podrían tener un ESR más alto (108), y el test podría predecir la progresión de la enfermedad (109). En niños "VIH positivo" existe una correlación entre seropositividad, hipergammaglobulinemia, y una ESR elevada (110). Ya en 1988 investigadores del Institut National de Transfusion Sanguine, París, Francia, encontraron que "un aumento de la ESR en los individuos seropositivos al VIH parece constituir una medida predictiva de la progresión a sida mejor que el conteo de CD4" (111). Es decir, el ESR es una medida predictiva para el sida mejor que la disminución de la cuenta de células CD4, aunque se dice que esta última es la causa del síndrome. Un factor importante que afecta a la ESR es el tamaño de los glóbulos rojos, especialmente la formación de Rouleaux, donde los glóbulos rojos se aglutinan. La formación de Rouleaux podría ser el resultado de cambios en la carga negativa de los glóbulos rojos, causada por "el efecto dieléctrico de las proteínas en el plasma que las rodea", especialmente por "el fibrinógeno, las inmunoglobulinas y otras proteínas de reacción de fase aguda" y sus mayores niveles en algunos estados de enfermedad (107). Enfermedades como la tuberculosis y el sida no están causados por la aglutinación de glóbulos rojos inducida por "el efecto dieléctrico de las proteínas", pero el hecho de que esto pueda ser mostrado y medido in vitro es de gran utilidad en la práctica clínica. Esto se aplica tanto para el diagnóstico como para el seguimiento del curso de la enfermedad, incluyendo la respuesta al tratamiento. De este modo, parece que a mediados de los 80 los científicos de laboratorio descubrieron fortuitamente un test similar a la ESR, pero bajo una gran presión y una gran prisa para encontrar la causa de un síndrome nuevo y alarmante, lo reportaron como una infección por VIH (112) y recomendaron su uso general como una herramienta de diagnóstico para este propósito. Por desgracia, la advertencia histórica proporcionada por el HL23V, el "primer" retrovirus humano del mundo, propuesto entusiásticamente en los mediados de los 70 como una "posibilidad real" de una causa infecciosa de la leucemia humana (113), fue ignorada u olvidada. Este "retrovirus", descubierto en 1975 (114), y cuya corta existencia también se basaba en la reactividad de anticuerpos, tuvo un abrupto fin en 1980, cuando dicha reactividad se probó como no específica (115, 116).

Dado que las proteínas del supuesto virus VIH son proteínas celulares normales, o proteínas con epítopos antigénicos nuevos, o proteínas celulares inducidas nuevamente, y que los individuos que dan positivo al test tienen altos niveles de autoanticuerpos y/o anticuerpos a muchos antígenos que no son del VIH, de los cuales todos o algunos podrían reaccionar cruzadamente con proteínas celulares, la seropositividad al supuesto virus VIH, al igual que la ESR, podría representar nada más que un indicador no específico de homeostasis alterada, connotando una propensidad a tener, o bien la presencia de, enfermedades concretas. Queda por probar si un test de anticuerpos positivo es predictivo fuera de los grupos de riesgo. Siempre y cuando se acepte la presente interpretación de un test positivo, esto podría no determinarse nunca, puesto que el conocimiento de seropositividad por el paciente y por el médico atrae factores de confusión múltiples, prácticamente imposibles de eliminar en un análisis definitivo.


Conclusión

Los parámetros de un test de anticuerpos de la infección de VIH solamente se pueden definir en referencia al aislamiento del VIH. Hasta la fecha esto no se ha reportado, y el uso del síndrome clínico y los sueros de "referencia" como los estándares oro de hecho es científicamente inadmisible, ya que equivale a utilizar el test de anticuerpos como su propio estándar oro. De este modo, no se tiene una base científica para afirmar que los tests de anticuerpos del supuesto virus VIH son "extraordinariamente precisos" para el diagnóstico de la infección por VIH. De hecho, los datos favorecen la conclusión opuesta, debido a que:

(a) no hay ninguna prueba de que se haya aislado un retrovirus VIH;
(b) los antígenos del test se obtienen a partir de material celular que carece de partículas congruentes taxonómicamente con las partículas retrovirales;
(c) hay pruebas de que los antígenos del supuesto virus VIH son proteínas celulares, y de que los pacientes de sida generan numerosos autoanticuerpos;
(d) numerosos datos confirman la reactividad causada por anticuerpos que no son del VIH tanto en animales como en humanos, siendo esto bastante probable debido a la hipergammaglobulinemia típica del sida clínico;
(e) dependiendo de donde se haga un test a un individuo, la misma reacción de suero se interpreta como causada por anticuerpos que no son del VIH ("indeterminada") o por anticuerpos del supuesto VIH ("positiva").

Los datos presentados en este artículo cuestionan la "evidencia abrumadora" que se dice haber de que un test de anticuerpos positivo es prueba de infección con el VIH. Es necesario desde hace mucho tiempo un debate público y científico del papel de los factores que no son del VIH y que no son infecciosos en la génesis de un test de anticuerpos positivo (117-122).



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